La Rioja

De la Iglesia desciende a los infiernos en un bar

De la Rosa, Ordóñez, Suárez, Casas y De la Iglesia. :: reuters
De la Rosa, Ordóñez, Suárez, Casas y De la Iglesia. :: reuters
  • El cineasta bilbaíno presenta en la Berlinale un 'thriller' ambientado en una tasca donde cuenta cómo ve el mundo que le rodea

berlín. Álex de la Iglesia estrenó ayer en la Berlinale 'El bar', un 'thriller' de humor negro que supone «un divertido descenso a los infiernos». El largometraje número 14 del realizador bilbaíno se exhibe en la sección oficial fuera de concurso. «Es un 'thriller', efectivamente, que en vez de desarrollarse en un fastuoso hotel berlinés, como le ocurre a Jason Bourne, transcurre en un bar», explicó. El filme se estrena en los cines el 24 de marzo.

Un grupo de personas con perfiles muy distintos se ve obligado a mantenerse encerrado en el interior del local ante la amenaza de un francotirador que parece estar dispuesto a matar a todo el que salga del bar. En una primera aproximación, los protagonistas del filme piensan que el enemigo está fuera, «que es lo que piensas habitualmente, que el enemigo es ese que está fuera de tu casa o de tu país», apunta el director.

No obstante, después se dan cuenta de que está dentro, lo que «va generando una división entre ellos» y les hace llegar «a una especie de purgatorio donde tienen que librarse de sus pecados; cuando ya lo superan, les queda lo más duro, que es salir del infierno», cuenta a Efe. Según De la Iglesia, lo que buscaba era «esa especie de confrontación entre personajes que no tienen ningún punto en común entre ellos» y que «se van desnudando» en una película que va cobrando importancia. Los personajes se verán abocados a situaciones sumamente desagradables y, a medida que éstas se van sucediendo y van 'in crescendo', los protagonistas se van desnudando, quitándose capas y mostrando realmente quiénes son.

De la Iglesia se queda con la «fantástica reacción» del director del festival, Dieter Kosslick ante su cinta. «Es una película como solamente sabéis vosotros hacerla, convertir una situación dramática en una comedia y después, de pronto, la película va evolucionando y se va convirtiendo en una especie de reflejo de los problemas de tu país», cita el cineasta a Kosslick. Según el cineasta, le gustaron esas palabras porque esa era precisamente su intención: «Contar quiénes somos o cómo veo yo el mundo que me rodea». Para presentar su filme en Berlín, el realizador contó con el apoyo de cuatro de sus protagonistas: Blanca Suárez, Mario Casas, Jaime Ordóñez y Secun de la Rosa.