La Rioja

El doctor Eduard Estivill dirige la Clínica del Sueño Estivill. ::
El doctor Eduard Estivill dirige la Clínica del Sueño Estivill. :: / LUIS ÁNGEL GÓMEZ

«Dormir en pareja es muy amoroso pero no es lo mejor para lograr la profundidad del sueño»

  • Eduard estivill

  • El doctor Estivill visita hoy Logroño, invitado por los padres de alumnos de Maristas, para hablar sobre alteraciones del sueño. La cita, a las 19 horas en el colegio San José

Ha dedicado buena parte de su vida a enseñarnos a dormir, y en no pocas familias su 'Duérmete, niño' ha sido un libro de cabecera. También trasladó la fórmula a los mayores con la publicación de 'Que no te quiten el sueño', investiga el sueño incluso en fetos y divulga como nadie sus conocimientos sobre el dormir, actividad en la que invertimos un tercio de nuestra vida. El doctor Eduard Estivill (Barcelona, 1948) estará hoy en Logroño para recordarnos e instruirnos sobre la importancia de dormir bien. Invitado por la Asociación de Padres y Madres de Alumnos de Maristas, ofrece una conferencia (19.00 horas) en el salón de actos del colegio San José.

-Lleva más de 25 años cuidando del sueño de la gente, diría que incluso de su felicidad.

-Totalmente cierto, el sueño es la fábrica de nuestro día, con lo cual la persona que duerme bien al día siguiente estará en plenitud de facultades y se sentirá mucho mejor. Por lo tanto, dormir bien es vivir mejor y ser más feliz.

-¿Hemos aprendido algo en este tiempo y hacemos por dormir mejor, o echamos mano de la pastilla a la primera de cambio?

-Hemos aprendido, aunque hay muchas cosas para trabajar. Cuando empezábamos a hablar de sueño hace 25 años la gente nos miraba con cara muy rara porque pensaba, y aún hay quien lo sigue pensando, que dormir es perder el tiempo. Y nosotros les explicábamos que dormir es lo más importante que hacemos a lo largo de la vida porque, si llegamos a los 90 años, habremos dormido 30 años de nuestra vida; y dormimos 30 años para poder estar 60 despiertos. Los medios de comunicación nos habéis ayudado mucho a divulgar algo tan corriente como es el sueño y, aunque hay que seguir educando a la población, creo que vamos bien.

-En esto del sueño es tan importante la cantidad como la calidad.

-Claro, porque no es lo mismo dormir que descansar. Cuando una persona duerme es como si bajara los peldaños de una escalera: primero está el sueño superficial, después entramos en el sueño profundo, que es donde descansamos físicamente, y por último tenemos el sueño rem, que es donde descansamos intelectualmente. A lo largo de la noche nos paseamos por estos peldaños y, si conseguimos estar el tiempo suficiente en cada uno de ellos, nos levantaremos al cabo de ocho horas con buena sensación de descanso. Por el contrario, quien no profundiza en estas fases no descansa.

-¿Y qué es lo que más nos quita el sueño?

-Hay más de cuarenta causas que provocan un mal dormir. Por ejemplo, las personas con alzhéimer o una enfermedad psiquiátrica duermen mal, y en aquellas totalmente normales la principal causa es un cúmulo de tensión, estrés, preocupaciones... y el no saber desconectar. Y esto hay que intentarlo con medios naturales y no con pastillas.

-Con medios naturales y con cambios de hábitos, relajación...

-Así es como lo hacemos. Les decimos que intenten cambiar hábitos como el uso del móvil, la tablet o el ordenador a última hora de la noche, que impide que el cerebro pueda desconectar. También la luz evita que podamos fabricar la melatonina (regula el reloj biológico).

-En el caso de los niños y adolescentes, ¿son los móviles y la televisión los principales motivos del insomnio?

-En los adolescentes, sí; en los niños pequeños es más un problema de malos hábitos de los padres y de quienes les rodean. Hoy hablaré en Logroño de las pautas que damos en estos casos y que se recogen en el libro 'Duérmete, niño', y que hemos actualizado con nuevas formas de dormir a los pequeños.

-¿Usted es consciente de que su 'Duérmete, niño' ha salvado más de un matrimonio?

-(Risas) Esta es la parte más agradable de mi trabajo. Muchos papás me escriben o me paran por la calle para darme las gracias. Pero ayudamos porque lo que explicamos en 'Duérmete, niño' no es una opinión, sino lo que la ciencia ha podido demostrar. Por eso funciona, pero en cualquier caso el mérito es de los papás.

-Soñar mucho mientras dormimos ¿es síntoma de algo?

-Sí, es síntoma de que nos despertamos muchas veces. Para recordar un sueño nos hemos de despertar. Y cuando se trata de una pesadilla, es más fácil que nos despertemos, por eso recordamos más los malos sueños que los buenos.

-¿Cree que dormir a pierna suelta tiene que ver con las conciencias tranquilas?

-En la cultura popular existen muchas frases relacionadas con el dormir que tienen toda la razón del mundo y una es ésta. Por ejemplo la que dice «Lección dormida, lección sabida» está perfectamente demostrada porque durante el sueño consolidamos lo que aprendemos durante el día, consolidamos la memoria.

-¿Y en qué lección o investigación está usted ahora?

-Como es una especialidad muy nueva siempre encontramos campos donde podemos ayudar a las personas. Estamos en dos básicamente: con la investigación en sustancias naturales, tipo melatonina y valeriana, y otra sobre el sueño en deportistas de élite. Y se ha demostrado que no se rinde mejor entrenando más horas sino durmiendo mejor antes de los eventos deportivos.

-¿La situación perfecta para dormir es hacerlo solo?

-Sí, sí. Fíjate en cómo duermen los reyes o los muy ricos...

-Cada uno en su alcoba...

-Efectivamente. Dormir en pareja es muy amoroso, pero no es lo mejor para lograr la profundidad del sueño, ya que cualquier movimiento o sonidos de la persona que tenemos al lado hace que tengamos pequeños microdespertares que nos impiden descansar bien.

-¿Usted se aplica sus teorías?

-Sí. Yo soy como todo el mundo, hay días que duermo mal y tomo una valeriana; en viajes transoceánicos utilizo un hipnótico; procuro dormir seis horas, tiempo suficiente para un adulto, y hacer una siesta de veinte minutos. Es decir, procuro hacerlo bien.