La Rioja

La piel ante el invierno

  • Las manos y los labios son zonas especialmente sensibles al frío, por ser las partes del cuerpo más expuestas a factores mediambientales

  • En esta época del año es especialmente importante vigilar la hidratación

logroño. El invierno constituye uno de los momentos más interesantes para el cuidado de la piel. Dado que se trata del órgano más extenso del cuerpo humano, la piel está sujeta a un gran número de agresiones, especialmente las ambientales, que se acentúan por su carácter superficial.

Si la hidratación siempre es importante, hay que vigilarla muy especialmente en esta época. Resulta necesario combatir la deshidratación causada por el frío, la humedad, el aire, el exceso de las calefacciones, etc. La hidratante de la cara deberá llevar siempre factor de protección.

La hidratación del cuerpo, como siempre, es fundamental intensificándola en las piernas y pies, y sin olvidar los talones muy proclives a la sequedad. Las manos y los labios son zonas especialmente sensibles al frío, por ser las partes del cuerpo más expuestas a factores medioambientales. La sequedad producida por el frío en las manos requiere ser combatida con una buena hidratación.

Los labios deben ser también bien hidratados y evitar la creencia tan errónea como extendida de humedecerse los labios con la lengua.

Todavía hay quienes piensan, erróneamente, que la protección solar únicamente debe cuidarse en las playas, durante la época estival. Pero sigue siendo muy necesaria ahora, especialmente si se practican deportes de invierno.

En esta época, cuando se ha instalado ya la rutina de las obligaciones cotidianas, es preciso inscribir los cuidados anteriores en el marco de una vida de costumbres saludables. Hay que eliminar (o, cuando menos, reducir) el consumo de alcohol y tabaco, llevar una dieta equilibrada y practicar ejercicio adecuado a nuestras condiciones físicas de forma regular. La ingesta de agua (de forma racional y no obsesiva) contribuye a reforzar la estructura de la piel y su mayor elasticidad, a través de la hidratación.

Como ocurre en cualquier momento del año, el consejo del amigo o la publicidad interesada no perderán ocasión para recomendar medidas de protección más o menos peregrinas.

Lo prudente es no hacer caso a este tipo de reclamos. La visita al dermatólogo, imprescindible ante cualquier cambio que pueda suponer una alteración en el estado de la piel, asegurará una estrategia de protección adecuada y ahorrará disgustos y también, a la postre, tiempo y dinero. La antesala del invierno hay que hacerla coincidir con la sala de espera de la consulta del especialista.

Recomendaciones

debe protegerse más la cara, la zona del cuello y el escote

protegerse los labios

sequedad del ambiente

personas de edad avanzada y la de los niños

aparición de placas secas, fisuras y escamas

El sol en las alturas es más dañino

respecto al esquí, es de reseñar que el sol puede ser más peligroso para la piel que en verano

Cuidado con los cambios de temperatura al salir o entrar en locales

evite ropas o calzado irritante o no transpirable

Las personas que padecen enfermedades frecuentes como la psoriasis y la dermatitis atópica suelen empeorar en inviern

procure aumentar la humedad ambiental mediante algún humidificador o sistema de humidificación ambiental

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