La Rioja

Podemos y los nacionalistas frenan el consenso en educación

Madrid. El Congreso dio ayer el primer paso para intentar cerrar en el plazo de seis meses un gran pacto social y político que por primera vez en democracia permita impulsar una ley educativa consensuada que sustituiría a la Lomce, aprobada en 2013 con los únicos votos del PP y rechazada por toda la oposición. La Comisión de Educación, con los votos a favor de PP, PSOE y Ciudadanos y la abstención de Podemos y los nacionalistas, aprobó la creación de una subcomisión parlamentaria que tiene como objetivo elaborar, de cara al próximo verano, un informe que diagnostique los puntos fuertes y débiles del sistema educativo español, llegue a unas conclusiones y realice las propuestas de mejora necesarias. Estas propuestas deberían servir de base para que el Gobierno envíe a la Cámara un nuevo proyecto de ley de educación pactado con la mayoría del Congreso, y apoyado por la comunidad educativa y las comunidades autónomas, con «vocación de estabilidad».

La decisión ha sido posible después de que, en la última semana, el Gobierno y el PP rectificasen y removiesen los dos obstáculos que impedían el inicio de cualquier diálogo. En primer lugar, la renuncia a la implantación de las reválidas y la disposición de los populares a aceptar que el fruto del hipotético pacto será la sustitución de la Lomce. La unanimidad en la creación de la subcomisión fue imposible debido a las objeciones de Podemos y los nacionalistas, pero incluso los grupos discrepantes se comprometieron a explorar las posibilidades del acuerdo. Los nacionalistas basaron sus objeciones en las dudas que tienen de que el acuerdo respete las competencias de las comunidades. Podemos justificó su falta de apoyo en que le fue rechazada una enmienda que pretendía suprimir del texto de creación de la subcomisión la afirmación de que el pacto irá orientado a «alcanzar los objetivos recogidos en la Estrategia Educación y Formación 2020 de la UE».