La Rioja

Identifican una molécula clave para la reprogramación celular

Un equipo de científicos españoles del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) han determinado que el daño de los tejidos es un factor relevante para que las células puedan reprogramarse y retroceder a un estado embrionario. Este descubrimiento podría tener en el futuro importantes consecuencias aplicado a la medicina regenerativa, incluidos el tratamiento de múltiples patologías y procesos degenerativos relacionados con el envejecimiento.

La reprogramación celular le supuso el Nobel a su descubridor, el investigador japonés Shinya Yamanaka, y abrió la puerta de la medicina regenerativa. Esta técnica, basada en la introducción de una combinación de cuatro genes y conocida como OSKM, devuelve a las células adultas a un estado similar al embrionario, lo que los científicos denominan pluripotencia. Sin embargo, la técnica tiene varias limitaciones, como una baja eficacia y la aparición de un tipo particular de tumores (teratomas), lo cual hace que sea incompatible con su potencial uso clínico.

Manuel Serrano y el Grupo de Supresión Tumoral del CNIO llevan años trabajando en este campo. Su enfoque innovador les llevó en 2013 a lograr la reprogramación celular en el interior de un organismo vivo, mientras que hasta entonces la reprogramación sólo se había hecho fuera de organismos, usando explantes celulares.

Su trabajo, publicado en la revista 'Science' analiza lo que ocurre en los tejidos vivos cuando se induce la reprogramación utilizando el OSKM. Lo que han observado cambia la idea que se tenía hasta ahora sobre esta técnica. Y es que «los genes de Yamanaka son poco eficientes induciendo reprogramación en las células altamente especializadas de un organismo adulto», explica Lluc Mosteiro, principal responsable del trabajo.

Las investigaciones de este grupo del CNIO indican que el daño tisular -o de los tejidos- juega un papel muy importante que complementa la actividad de los genes OSKM. Esta relación entre daño tisular y reprogramación está mediada por una molécula proinflamatoria, la interleucina-6 (IL6). Sin su presencia, los genes OSKM son mucho menos eficientes induciendo la reprogramación. De esta manera, los científicos españoles han averiguado que la expresión de los genes OSKM produce un daño en las células. Esto hace que las células segreguen la molécula IL6, cuya presencia hace que algunas células vecinas se reprogramen.