La Rioja

RODAR EN LA RIOJA ES CASUAL

  • La Rioja es la única región en España que carece de una oficina que promocione y gestione los rodajes. Y la Film Commission riojana aún habrá de esperar

Primero fue Gerona, luego Sevilla y Peñíscola. Este mismo año, Zumaia, Bermeo y Trujillo. Y suma y sigue. Estas localidades comparten una innegable belleza paisajística, un patrimonio histórico de primera categoría, una meteorología envidiable... Pero es otro aspecto el que las ha aupado a la primera plana de los medios de comunicación de medio mundo: han figurado como escenarios de la multimillonaria producción televisiva 'Juego de tronos', de la cadena estadounidense HBO. Y es que más allá del obvio interés que supone ver deambular a Tyrion Lannister o a Jon Nieve por las calles de una localidad española, lo más jugoso de albergar un rodaje es que repercute en ese territorio en forma de ingresos económicos, tanto directos (gasto en alojamiento, impuestos, tasas...) como indirectos (impacto mediático, aumento de visitantes, turismo cinematográfico...). Las cifras desbordan: el rodaje de la sexta temporada de 'Juego de tronos' ha dejado sólo en Peñíscola un impacto total de ¡1.000 millones de euros!

Sin embargo, no es una cuestión de suerte, casualidad o azar figurar en los créditos de semejantes producciones. La búsqueda y adecuación de un territorio específico como escenario de rodaje requiere, en la mayor parte de los casos, la labor profesional que desarrollan las Film Commissions.

Las Film Commissions son entidades sin ánimo de lucro que gestionan y promocionan los rodajes, tanto de factura nacional como internacional, en los territorios en los que tienen competencia. Por regla general, estas oficinas están adscritas a una administración autonómica, aunque también existen algunas sometidas al control provincial o incluso al municipal.

La única sin oficina

Tras la creación en agosto de la Aragón Film Commission, a día de hoy, La Rioja es la única región española (exceptuando Ceuta y Melilla) que no cuenta con ningún organismo de estas características. Al menos, de manera efectiva, porque lo que sí hay es una Asociación Cultural Logroño-La Rioja Film Commission, que nació allá por el año 2007 y se registró como asociación el 24 de febrero del 2009. No obstante, uno de sus fundadores y actual máximo responsable, Álvaro Fernández Ochoa, admite que la asociación apenas ha ejercido los fines para los que se constituyó «porque sin apoyo público es muy difícil sacar esto adelante». Fernández Ochoa señala que, a lo largo de estos años, «como mucho, la asociación ha ejercido labores de mera información a varias productoras que solicitaron asesoramiento en su día».

De hecho, las producciones audiovisuales que se han realizado últimamente en La Rioja no han contado con la asistencia que brindan las Film Commission. Por ejemplo, el rodaje de 'Gran Reserva' (entre el 2010 y el 2013) se gestó a través de La Rioja Turismo, mientras que la más reciente 'Olmos y Robles' nació de la propia inquietud de la productora que contactó directamente con el Ayuntamiento de Ezcaray.

Así las cosas, Fernández Ochoa confía en que después de siete años de una existencia casi testimonial, la asociación finalmente pueda arrancar como Film Commission, tras la enmienda recientemente aprobada en el Parlamento de La Rioja. En el último pleno de la Cámara regional, el pasado 10 de noviembre, se aprobó una proposición de Podemos, enmendada por los cuatro grupos parlamentarios, que instaba al Gobierno a recopilar datos para erigir a la Comunidad como destino de creación cinematográfica y a impulsar un grupo de trabajo que analice el sector, de forma que quede constancia de toda la información y recursos que suele proporcionar una Film Commission. Por el momento, según fuentes del Ejecutivo riojano, es aún muy prematuro (la proposición se aprobó hace apenas diez días) avanzar cualquier tipo de trabajo al respecto, aunque la tarea está en marcha para escoger «cuál es la vía más adecuada».

Beneficios fiscales

Quien más sorprendido se muestra de que La Rioja aún no cuente con una oficina de estas características es Carlos Rosado, presidente de la Spain Film Commission, asociación nacional que aglutina y marca las directrices de todas las oficinas de rodaje de España. Rosado, que es a su vez presidente de la Film Commission andaluza, asegura que La Rioja podría beneficiarse de la ventajosa fiscalidad que ahora disfrutan los rodajes desde el 2015 (un 15% en el régimen general de la Ley de Sociedades) y recalca la utilidad de estas entidades: «Todo el mundo saca partido del aprovechamiento turístico de los rodajes». Y, de hecho, Rosado ejemplifica el turismo cinematográfico como otra de las ventajas de los rodajes, pues «es cada vez más decisorio para que la gente visite un territorio en el que se han rodado escenas».

La labor de la Film Commission es diversa y adaptable a cada rodaje. Así, necesita disponer de múltiples bases de datos, en las que figure, por ejemplo, un listado de infraestructuras susceptibles de alojar un rodaje; un esquema de la diversidad paisajística de un territorio; un amplio abanico tanto de alojamientos como de establecimientos de hostelería que pueden requerirse durante el periodo de rodaje, así como un equipo de profesionales que contribuya a que el set de rodaje encuentre el menor número posible de obstáculos en su tarea, facilitando por ejemplo los permisos y autorizaciones necesarios para cada espacio.

Tal y como relata Rosado, lo más importante es «estar convencido de que tu territorio tiene escenografías, patrimonio, temática e incluso industria audiovisual» y a continuación, constituir una «oficina básica» que no tiene por qué requerir un presupuesto abultado sino, más bien, «una preocupación específica por la promoción del propio territorio en los rodajes».