La Rioja

Kerry afirma que EE UU seguirá cumpliendo con el Acuerdo de París

  • China, que espera a ver qué actitud tendra Trump sobre el cambio climático, asegura que respetará los compromisos internacionales firmados

Estados Unidos ya está cumpliendo con los objetivos de la lucha contra el cambio climático, y eso no puede ni debe ser cambiado, advirtió ayer el secretario de Estado John Kerry en la conferencia del clima de la ONU. El jefe de la diplomacia estadounidense quiso mandar un claro mensaje al presidente electo Donald Trump: la política medioambiental es una inversión de futuro, es científica, y además el mercado también razona así.

Paralelamente 360 empresas pidieron en una carta a Trump que respete el histórico Acuerdo de París contra el cambio climático de 2015, y que se mantengan las inversiones en energías limpias. «Les puedo decir con confianza que Estados Unidos está cumpliendo con los objetivos internacionales» que el mundo se fijó, dijo Kerry en su discurso. «No creo que se pueda dar, ni dará, marcha atrás» añadió, entre aplausos.

«Nadie tiene derecho a tomar decisiones que afectan a miles de millones de personas basado solamente en ideología», añadió en su última intervención como jefe de la diplomacia estadounidense ante los negociadores del clima.

En la misma línea que Kerry, el viceministro chino de Exteriores, Liu Zhenmi, aseguró a la prensa que la actitud de Trump respecto al cambio climático «no afectará a los compromisos» internacionales de China en la materia ni a su apoyo al Acuerdo de París. Liu explicó que el lunes, en conversación telefónica con el magnate, el presidente chino, Xi Jinping, «le ofreció mantener la estrecha cooperación que ambos países han mantenido en materia de lucha contra el cambio climático en los últimos años».

Pese a que el viceministro chino de Exteriores sostuvo que Xi no obtuvo una respuesta de Trump, pidió cautela y unos meses «para ver cuál es la actitud del nuevo presidente electo respecto a la acción climática», si bien expresó su confianza en que «la primera potencia económica del mundo no vuelva a repetir la actitud que tuvo en el pasado con el Protocolo de Kioto», que firmó y luego no ratificó.