La Rioja

Decenas de desplazados en Myanmar por el efecto del ciclón 'Nargis'. :: Stan Honda / reuters
Decenas de desplazados en Myanmar por el efecto del ciclón 'Nargis'. :: Stan Honda / reuters

Los desastres climáticos dejan 26 millones de pobres más cada año

  • El Banco Mundial alerta que los ciclones o maremotos se ceban con los países más pobres y provocan unas pérdidas de 485.000 millones

El cambio climático está provocando que con mayor frecuencia los fenómenos extremos asuelen el planeta. Altas temperaturas o la aparición de El Niño o La Niña con mayor virulencia provocan estragos en numerosos países. El Banco Mundial y el Fondo Mundial para la Reducción de los Desastres y la Recuperación (GFDRR) han calculado que el impacto de estos fenómenos naturales equivale a la pérdida de unos 520.000 millones de dólares (cerca de 485.000 millones de euros) en el bienestar (medido en términos del consumo perdido); además, por culpa de que los fenómenos climáticos arrasan con todo, unos 26 millones de personas acaban en la pobreza.

Unas cifras de devastación que han sorprendido a los propios autores del informe 'Irrompible: construyendo la resiliencia de los pobres ante los desastres naturales', que han analizado la situación de 117 países. La millonada pérdida de bienestar supera en un 60% las estimaciones realizadas por los expertos, que barajaban unos 287.000 millones de euros en pérdidas. «Las conmociones climáticas de gran envergadura ponen en peligro décadas de avances en la lucha contra la pobreza», afirma Jim Yong Kim, presidente del Banco Mundial. «Las tormentas, las inundaciones y las sequías tienen graves consecuencias humanas y económicas, y a menudo son los pobres quienes pagan el precio más alto. Generar resiliencia frente a los desastres no es solo un objetivo razonable desde el punto de vista económico, es también un imperativo moral», añade.

En el informe se utiliza un nuevo método para medir los daños provocados por desastres, con el que se tiene en cuenta la disparidad de la carga que dichos fenómenos representan para los pobres. El ciclón 'Nargis', que azotó Myanmar (la antigua Birmania) en 2008, por ejemplo, forzó a casi la mitad de los agricultores pobres del país a vender activos, entre ellos tierras, para mejorar su economía. Las consecuencias económicas y sociales de 'Nargis' se harán sentir durante generaciones enteras. Además, destaca que los maremotos, ciclones y terremotos se ceban con los más necesitados. «El 20% de los más pobres sufren solamente el 11% de las pérdidas materiales pero el 47% de las pérdidas de bienestar». Es decir, los pobres están más expuestos a los peligros naturales.

En el informe se evalúan, por primera vez, los beneficios de iniciativas implementadas en los países estudiados para generar resiliencia, como los sistemas de alerta temprana, la mejora en el acceso a servicios bancarios personales, las pólizas de seguros y los sistemas de protección social. Son elementos, como señala el Banco Mundial, que podrían ayudar a las personas a responder más adecuadamente ante las crisis y a recuperarse. En el informe se señala que estas medidas combinadas permitirían a los países y las comunidades ahorrar 93.000 millones de euros al año y reducir en un 20% el impacto total de los desastres sobre el bienestar. «Como consecuencia del cambio climático, los países enfrentan un número creciente de crisis inesperadas», afirmó Stephane Hallegatte, economista principal de GFDRR. «Los pobres necesitan protección social y financiera frente a los desastres que no pueden evitarse. Con la adopción de políticas sobre riesgos de eficacia comprobada, tenemos la oportunidad de impedir que millones de personas caigan en la pobreza», añadió durante su presentación en la COP22 de Marrakech.