La Rioja

Los 'hackers' golpean Silicon Valley

Presentación de ''Watch Dogs 2', en San Francisco. A la izquierda escenarios del videjuego con el Golden Gate y en el barrio chino de San Francisco. :: Oscar Chamorro
Presentación de ''Watch Dogs 2', en San Francisco. A la izquierda escenarios del videjuego con el Golden Gate y en el barrio chino de San Francisco. :: Oscar Chamorro
  • DedSec lleva al epicentro de la revolución tecnológica su batalla contra el sistema en 'Watch Dogs 2'

Una simple honda y grandes dosis de valor le bastaron a David para derrotar a Goliat. El ingenio pudo más que la fuerza. La leyenda bíblica la trae a colación Dominic Guay, productor sénior de 'Watch Dogs 2', para resumir el 'leitmotiv' del nuevo título de Ubisoft que saldrá a la venta mañana para la PlayStation 4 y la Xbox One, mientras que la versión para PC lo hará dos semanas después. Claro que los tiempos han cambiado. Los modernos 'davides' se valen de su enciclopédico dominio de la informática para doblegar a los 'goliats' del siglo XXI, las corporaciones que abanderan la revolución tecnológica.

Y qué mejor lugar para plantear la madre de todas las batallas que el epicentro de dicha revolución. San Francisco, la ciudad donde tienen su base de operaciones los gigantes del mundo 2.0, es el escenario donde la célula local de DedSec, un grupo de hackers que trata de hacer frente al orden establecido, confronta sus habilidades con las despiadadas maquinaciones de los integrantes del lado oscuro de Silicon Valley.

Estos últimos adoptan el rostro de los miembros de la corporación Blume, que controla la vida de los ciudadanos a través del ctOS 2.0. ¿Ciencia-ficción? Nada más lejos de la realidad, a tenor de las revelaciones de grupos como WikiLeaks o 'lobos solitarios' como Edward Snowden que han puesto al descubierto el vasto entramado de recopilación de datos urdido por empresas y gobiernos que reduce casi a cero la privacidad de los individuos.

Han pasado tres años de los hechos acaecidos en Chicago que vehiculaban la primera entrega de 'Watch Dogs'. Y ya se sabe que en los tiempos actuales todo ocurre a velocidad de vértigo. El mundo es muy distinto y eso se deja sentir en el enfoque de la secuela, favorecida por el traslado a la soleada California.

«Mientras que en la primera entrega tratamos mucho el tema de la venganza, ahora intentamos trabajar sobre los diferentes puntos de vista de la comunidad 'hacker'», explica Thomas Geffroyd, director de contenido de Ubisoft. El enfoque es mucho más rebelde y juvenil, los escenarios más coloridos. «Queríamos hacer un juego más ligero, no tan oscuro, y por eso introdujimos San Francisco» revela.

«Para nosotros es una especie de combinación entre explorar algo diferente a lo que hicimos en el primer juego y continuar expandiendo y exponiendo la cultura y la comunidad 'hacker', y el impacto que los 'hackers' pueden tener en el mundo real», remacha. «Hemos puesto una mayor atención narrativa en lo que siempre nos pareció más interesante: cómo la tecnología impacta en la vida de la gente», apunta por su parte Guay.

El amplio abanico de soluciones posibles para cada misión mejora notablemente la rejugabilidad, uno de los aspectos más demandados por los usuarios del título original y cuyas opiniones han servido de faro para el equipo de Ubisoft Montreal. «Tanto los que disfrutaron del juego como los que tuvieron algunas reticencias fueron una gran inspiración para nosotros a la hora de desarrollar 'Watch Dogs 2'», afirma Guay. «Las cosas que ellos querían mejorar eran similares a las que nosotros queríamos trabajar más», agrega.

Interactividad

Una mayor interactividad o esos drones que permiten al usuario introducirse por cualquier rendija para explorar un área tan sorprendente como diversa, desde la Bahía de San Francisco hasta el condado de Marin, la industrial Oakland o el acaudalado Silicon Valley, son algunos de esos avances destinados a hacer de 'Watch Dogs 2' uno de los títulos estrella de la temporada. Pero puede que la mayor mejora sea la inclusión de unos personajes mucho más ricos en sus matices, desde la artística 'Sitara' hasta el adrenalítico 'Wrench', pasando por el reservado 'Josh' o el veterano 'T-Bone'. Y por encima de todos ellos, 'Josh Holloway', al que el director creativo del título, Jonathan Morin, describe como «alguien brillante y carismático que por una equivocación en la forma que tiene de analizar el sistema acaba metido en una base de datos errónea». «Eso se suma a que haya tratado con gente equivocada, que provenga de una familia disfuncional y venga de un mal barrio», continúa Morin. «Marcus combina esa capacidad con los ordenadores con las frustraciones que ya ha tenido que soportar y que le hacen querer enfrentarse con el reto de mejorar el sistema. Esa es la premisa de esta segunda entrega, y de cómo nos unimos a él en su lucha contra el 'establishment'», remata.

¿Quién mueve el mundo? ¿En manos de quiénes estamos? ¿Cuán poderosa es la telaraña que van tejiendo las compañías rectoras de la tecnología y las comunicaciones a medida que entregamos nuestros datos personales? ¿Puede un pequeño grupo derrotar al sistema? En definitiva, ¿es capaz aún David de tumbar a Goliat? Esas son algunas de las cuestiones en torno a las cuales pivota 'Watch Dogs 2'. Solo que ahora la pelea se libra en el sofisticado San Francisco y no el antiguo Israel.