La Rioja

Restos de más de 10.000 individuos y varias piezas únicas

  • El Museo de La Rioja custodia una de las mejores colecciones paleopatológicas de nuestro país, integrada por los restos de individuos procedentes de yacimientos de toda la geografía riojana

El Museo de La Rioja custodia una de las mejores colecciones paleopatológicas de nuestro país, integrada por huesos de más de 10.000 individuos procedentes de yacimientos de toda la geografía riojana. Y esto es gracias a su directora, María Teresa Sánchez Trujillano, y a Julio Martínez Flórez. «¿Tú sabes lo que significa para María Teresa que un chalao como yo entre aquí y le llene el museo de huesos?», comenta este último, quien comenzó con su 'chaladura' en el año 1979. Entonces disponía de dos baldas; ahora precisaría de dos museos para acomodar este ingente patrimonio.

«Distintos museos han intentado comprarnos piezas, porque aquí hay cosas muy espectaculares», asegura, y pone como ejemplo el encondroma de canal raquídeo de un individuo procedente del Dolmen de Peña Guerra II (Nalda). Se remonta 4.000 años atrás y es la pieza más antigua de esta colección.

Los últimos huesos que han entrado en el Museo para su estudio proceden del solar de Portales, 67 en Logroño, donde hasta el siglo XVIII o XIX había un cementerio, así como de la necrópolis del Monasterio de Yuso en San Millán de la Cogolla.

Casi cuarenta años entre huesos y, como dice Julio Martínez Flórez, «aquí tengo para treinta años más». Y aunque pudiera parecer que su peor enemigo son las incineraciones, tampoco es eso cierto ya que entre los restos óseos motivo de sus estudios también figuran cremaciones ibéricas, fuente de abundante documentación.