La Rioja

Alianzas y 'clústeres' taurinos

Simón Casas se ha hecho con Las Ventas con la compañía de Nautalia. :: l.r.
Simón Casas se ha hecho con Las Ventas con la compañía de Nautalia. :: l.r.
  • Los dos nuevos grupos empresariales lucharán por el control de las ferias, nuevas plazas y el dinero de los toreros

  • Simón Casas y la alianza ente Bailleres y Chopera se reparten el dominio del toreo

Con la alianza conocida esta semana entre la familia Chopera (gestora de la plaza de toros de Logroño, Bilbao, San Sebastián, Palencia, Almería y Salamanca, entre otros cosos) y el magnate mexicano Alberto Bailleres, que dirige un gran número de plazas, entre otras la de Ciudad de México y que en España tiene la FIT, el mundo del toreo asiste a un impresionante terremoto interno en el que se han recolocado las piezas angulares del sistema tras la jugada maestra de Simón Casas que dejó en la estacada al propio Bailleres y a José Antonio Chopera para adjudicarse la plaza de toros de Las Ventas en compañía de 'Viajes Nautalia' y el fondo de inversiones que lleva adherido dicha compañía. Simón controla Madrid, Valencia, Alicante, Zaragoza y Nimes. Así que excepto Pamplona y Sevilla, el gran circuito taurino queda prácticamente en dos manos empresariales que en pocos años se disputarán el cetro del toreo con el próximo concurso de Madrid. Parece lejano, pero puede pasar cualquier cosa.

La crisis ha certificado un cambio casi impensable en las empresas taurinas que han tenido que recurrir a alianzas o 'clusters' de empresas para intentar por todos los medios rebajar los costes de un espectáculo lastrado por dos cuestiones fundamentales: los altísimos costes de producción y la inexistencia de ingresos atípicos provenientes de la publicidad o la televisión. La presión empresarial incidirá en los honorarios de los toreros: contar con varias plazas hará que se vendan los contratos por paquetes y muy pocos afortunados podrán estar por encima de dichas exigencias; de hecho habrá figuras que o quedarán fuera o pasarán por el aro de las nuevas estructuras empresariales. A la sombra ha vuelto a quedarse Matilla, con el control de ganaderías y de muchos cosos menores y de cuatro toreros fundamentales: dos figuras como Manzanares y Talavante para los compromisos mayores, y dos mediáticos para las periferias de la fiesta. 2017 llega repleto de incógnitas y de momento las espadas del duelo tienen dos dueños.