La Rioja

Sala de quimioterapia del Hospital Madrid Norte. :: javier gil
Sala de quimioterapia del Hospital Madrid Norte. :: javier gil

Mucha inversión, poca respuesta

  • El gasto global para estas enfermedades ascendió a más de 95.000 millones de euros en 2015, según un artículo en BJM

  • Un artículo científico cuestiona la efectividad de los nuevos fármacos contra el cáncer

Las compañías farmacéuticas gastan mucho tiempo y millones de euros en el desarrollo de un medicamento. Se necesita al menos una década para que un fármaco se ponga a la venta, para que las investigaciones den su fruto, a veces de la manera más inesperada. De un error en el laboratorio se descubrió el viagra, que ha dado pingües beneficios a la empresa y cambió en muchos casos las relaciones sexuales. Pero ¿toda inversión es rentable? En muchos casos, no. Hay medicamentos que se desarrollan, se aprueban y luego se retiran por sus efectos secundarios, bien por las autoridades sanitarias, bien por las propias compañías, que temen una lluvia de juicios. También hay investigaciones que se quedan a medias. Ahora, un exconsultor del Charing Cross Hospital de Londres ha puesto en tela de juicio la inversión multimillonaria en los nuevos fármacos para el cáncer. Si, de verdad, es efectiva y ética.

Peter Wise se cuestiona en un artículo publicado en British Medical Journa (BMJ) todo el procedimiento. Afirma que los últimos productos en el mercado tienen un «pequeño efecto» en la supervivencia de las personas con cáncer. «Solo prolongan la vida unas pocas semanas o meses, lo que puede ser inapropiado para muchos pacientes», argumenta el exconsultor del centro londinense. Pone como ejemplo que de los 48 nuevos tratamientos aprobados entre 2002 y 2014 por la FDA (la agencia norteamericana del medicamento), la supervivencia ascendió solo dos meses. Una FDA que reconoció en 2010 que había aprobado de forma acelerada el 45% de los fármacos contra el cáncer.

En este camino, las empresas se gastan una cantidad ingente de dinero. Y las administraciones y las clínicas privadas también. Solo el año pasado, afirma Wise, se gastaron unos 95.000 millones de euros en fármacos para tratar el cáncer en todo el mundo. «La aprobación de fármacos con unos beneficios de supervivencia tan pequeños plantea cuestiones éticas, incluyendo si los beneficiarios son conscientes de las ventajas limitadas de los medicamentos, si el ratio coste/beneficio está justificado y si los ensayos están proporcionando la información correcta», escribe Wise, que reclama unos criterios para la aprobación de fármacos más estrictos y mejores procesos de consentimiento. El objetivo, «lograr un tratamiento ético y reducir los costos del cáncer».

Críticas al proceso

El exconsejero también señala en su artículo de BMJ que el proceso para la creación de un producto sanitario de este calibre es discutible. Pone el acento en «las limitaciones para los ensayos de los fármacos para el cáncer», así como la aplicación de metas intermedias en los ensayos para «conseguir una aprobación más temprana de los fármacos, que no siempre son indicadores reales de unos beneficios en la supervivencia».

El bajo listón de aprobación de estos costosos medicamentos «ignora el principio ético de equidad y equidad», escribe Wise, que apuesta por dar mucha más información a los pacientes. «El buen cuidado del cáncer exige el empoderamiento de los pacientes con información precisa e imparcial, seguida de un consentimiento genuinamente informado, tanto en el ensayo clínico como en los entornos terapéuticos», escribe.

«Los impedimentos éticos a una práctica adecuada deben ser abordados y corregidos. Por encima de todo, el umbral para la aprobación de nuevos y existentes medicamentos contra el cáncer tiene que ser aumentado, con criterios más específicos», concluye.