La Rioja

Reabren la instrucción de la violación grupal en los Sanfermines

  • La Audiencia Provincial de Navarra pide que se resuelvan los recursos pendientes, algunos de los cuales solicitan nuevas diligencias

Pamplona. La Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Navarra atendió la reclamacion del abogado de uno de los acusados de la violación en grupo denunciada en los pasados Sanfermines y ha anulado el cierre de la instrucción decretado el pasado 17 de octubre por el titular del Juzgado de Instrucción número 4 de Pamplona, según confirmaron ayer fuentes judiciales.

El escrito de la Sección Segunda se refiere en concreto a los recursos que están pendientes de resolución y en especial al presentado por el abogado de J. E. D, que pedía nuevas diligencias como la identificación de la persona a la que la víctima llamó por teléfono la noche en que fue violada. En este mismo recurso, el abogado criticó «las prisas» por cerrar el caso sin darle tiempo a estudiar toda la información, dado que se había incorporado recientemente al caso. Hay otros recursos pendientes de resolución contra la confirmación de la prisión para los cinco acusados de la violación del pasado 23 de septiembre y los contrarios al procesamiento de alguno de ellos. El decreto de cierre de la instrucción podría declarar nulas estas pesquisas, como ya hizo el juez instructor con la prueba solicitada por el abogado de J. E. D.

El caso vuelve al 17 de octubre, cuando se decretó el cierre de la instrucción. Al reabrirlo las partes podrán solicitar nuevas pruebas periciales. Cabe recordar que la abogada de dos de los acusados renunció a su defensa, por lo que los nuevos letrados podrían pedir más pruebas. Esto podría retrasar la celebración del juicio más tiempo del inicialmente previsto.

El presidente del Tribunal Superior de Justicia de Navarra, Joaquín Galve, estimó que el juicio podría celebrarse antes de Semana Santa, pero todo indica que será en fechas posteriores. La decisión de la Sección Segunda no influye en el otro caso de violación en el que están implicados cuatro de los cinco acusados de Sanfermines, la de una joven en la localidad cordobesa de Pozoblanco.