La Rioja

Una exposición sobre Buero Vallejo recupera su relación maldita con Orson Welles

Corría el año 64 y el proyecto no podía ser más ambicioso. Orson Welles y Antonio Buero Vallejo iban a unir su talento en una película que llevaría por título 'Campanas a medianoche' y que se rodaría en España. Como todo tenía que ser a lo grande, el cineasta norteamericano había pedido al productor de la cinta, el español Emiliano Piedra, que contratara al mejor dramaturgo nacional para que hiciese una traducción de su guión, y Piedra no lo dudó: Buero Vallejo. Pero las cosas terminaron mal. Las manías del director, que tocaba y retocaba sus películas hasta el final, y los miedos del productor hicieron que el trabajo del escritor alcarreño acabara en un cajón, olvidado y maldito. Solo en el año 2000, poco después de la muerte del dramaturgo, su hijo Carlos Buero lo encontró y lo rescató. Ahora ese texto, editado por los investigadores Luis Deltell y Jordi Massó, ve la luz, coincidiendo con el centenario del nacimiento de Buero Vallejo y con una exposición que la Fundación SGAE dedica al escritor, Premio Cervantes en 1986 y Premio Nacional de las Letras en 1996.

La muestra permanecerá abierta hasta el 10 de enero en la Sala Berlanga de Madrid. Además de los libretos originales de 'Campanas a medianoche', explora todas las facetas de Buero Vallejo, que no solo fue un insigne dramaturgo y escritor, sino también un gran ilustrador. Los organizadores han reunido los originales de 'La tejedora de sueños'; ejemplares de algunos de sus libros y publicaciones; o reproducciones de sus ilustraciones, que recuperan su faceta de dibujante, como el inolvidable retrato de Miguel Hernández en la cárcel.