La Rioja

El CGPJ reclama que no se «banalice» la violencia machista a pesar de las denuncias falsas

La mujer detenida en el Bierzo por una denuncia falsa sale de los juzgados. :: Ana F. Barredo / efe
La mujer detenida en el Bierzo por una denuncia falsa sale de los juzgados. :: Ana F. Barredo / efe
  • El Observatorio afirma que, aunque son mínimas, cuestionan «de forma peligrosa» el derecho a las mujeres a obtener «una tutela judicial»

El último caso ocurrió en el Bierzo. Una mujer denunciaba a su expareja por haberle puesto pegamento en la vagina tras secuestrarla. Después de que los agentes reunieran las pesquisas suficientes, la mujer confesó habérselo inventado todo. Ahora está en prisión, según decretó hace quince días el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 5 de Ponferrada. Un caso extraño y poco frecuente pero que ha provocado preocupación en las administraciones que luchan contra la violencia machista por el peligro de que se extienda la creencia de que hay muchas denuncias falsas.

El Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género del CGPJ también quiso alertar ayer a los jueces de no caer en la simplificación. «Es una idea (la denuncia falsa) que banaliza peligrosamente esta forma de delincuencia cuestionando el derecho de las mujeres a obtener la tutela judicial efectiva», indica la guía que este organismo dependiente del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) presentó en unas jornadas celebradas en el Senado. El Observatorio incide en su documento en que no debe equipararse la existencia de denuncias falsas «con el número de absoluciones y sobreseimientos vinculados en general a la dificultad de probar hechos que que se ejecutan en la intimidad o con la propia postura procesal de la víctima que ha vivido o permanece en el círculo de la violencia».

A pesar de la preocupación del Observatorio, los datos señalan que el número de mujeres que se aprovechan de esta lacra es mínima. Según la Fiscalía General del Estado, entre 2009 y 2015 se presentaron en España 913.118 denuncias por violencia machista. Solo 164 eran falsas, un 0,0079%, según recoge la última memoria del Ministerio Público. El año pasado, por ejemplo, fueron 18 los casos entre 129.292 denuncias (un 0,0015%).

Cambios legislativos

La guía del organismo presidido por Ángeles Carmona también reclama que algunos de los nuevos delitos tipificados en el Código Penal se incluyan en la ley integral contra la violencia de género. Son hechos que ya venían recogidos en el Convenio de Estambul que España aprobó. Carmona espera que con el nuevo Gobierno se cambie «en esta legislatura» dentro de un gran pacto logrado con «sosiego».

Entre los nuevos delitos se encuentra el 'stalking' o acoso, que castiga aquellos supuestos en los que, sin llegar a producirse el anuncio explícito de la intención de causar algún mal o el empleo directo de violencia para coartar la libertad de la víctima, se producen conductas reiteradas por medio de las cuales se menoscaba gravemente la libertad. Otro ejemplo es el 'sexting', que puede darse en casos de violencia de género cuando la pareja tiene imágenes íntimas grabadas y a raíz de una petición de separación o divorcio se usan y se difunden a terceros.

También se ha tipificado como quebrantamiento la inutilización de los dispositivos electrónicos, es decir, la ruptura de la pulsera electrónica que llevan los imputados o penados, mientras que la mutilación genital conllevará un castigo de hasta 12 años. Los matrimonios forzados se podrán penar con hasta tres años de cárcel y el impago de las pensiones se considera, también, un delito de violencia de género. Además, la reforma legal ha atribuido esta competencia a los juzgados de Violencia sobre la Mujer, sin que sea preciso un hecho ilícito adicional.