La Rioja

EL ALMUERZO

  • «El valor es fundamental para esos chicos que llegan a la alternativa con expectativas de ser figuras del toreo»

Ni negocios ni historias raras. Simplemente almorzar con unos pocos amigos. Lo del número tiene su aquel, cuando hay muchos, por muy amigos que sean, las conversaciones derivan por derroteros diversos, se mezclan las opiniones, cosa natural en las conversaciones, churras con merinas, toros, la fiesta en general con la vida ordinaria... Y, claro, si vamos a hablar de toros y de la fiesta de los toros y derivamos a terrenos particulares o de las cosas que pasan en nuestra ciudad. Pues eso, que el almuerzo, a media mañana, por no etiquetarlo como lo que los riojanos consideramos la comida, consistente por lo general en un par de huevos fritos con jamón o patatas, no sabe igual que cuando el grupo es reducido y los 'despistes' son menores o inexistentes. El domingo pasado nos reunimos cuatro amigos aficionados (un servidor, el menos entendido en la materia para que puedan hacerse una idea del encuentro). Huevos fritos y buen vino, y mejor amistad. Hablamos de la fiesta desde su base, es decir, los festejos populares, de los festejos menores, novilladas sin picadores para los principiantes y de la generalidad del estado actual de nuestra fiesta de toros. De lo mucho que la 'amamos' y de lo poco que nos comprometemos en la 'lucha' por defenderla de los ataques de tantos y tantos movimientos que están, no termino de entenderlo, en su contra. Coincidencia absoluta en el tema. ¡Oiga, que sí! Que los que viven de ella, me refiero a los profesionales del toreo, gastan muchas palabras pero pocos hechos, cada cual con su cadacuala, que decía un refranero de mi pueblo y ancha es Castilla, que decía otro. Se comentó también la recogida de firmas y el trabajo de algunos sectores de los aficionados que, yo en este tema no puedo entrar por desconocerlo, no parece que se hayan involucrado tanto como era de esperar. Parece que falta el empujón final para llegar al número de firmas necesarias para poder entregarlas en la comunidad y debatir el tema. Ya veremos.

Hablamos de casi todo, de uno de los factores más importante para ser un buen torero. La necesidad de tener aprendido el oficio, aunque nunca se termina de aprenderlo, lo que da más emoción a las corridas de toros. De valor. No es posible que un torero llegue más allá de su propia sombra sin el valor, que se necesita mucho para enfrentarse a un toro en el ruedo. Sin tener muy templados corazón y cabeza no se puede ser torero, pero sí buen aficionado si se saben ver las condiciones del toro y las posibilidades de sacarle la faena que tiene al toro. El valor es fundamental para esos chicos que llegan a la alternativa con expectativas de ser figuras del toreo sin haber recibido una cornada. Después de pasar por el hule de la enfermería, y de la cama del hospital, es cuando hay que empezar a valorar el valor del chico torero. Son muchos que parecían comerse el mundo taurino y se quedaron en la orilla del camino.

Qué verdad.