La Rioja

Sindicatos y padres de la escuela pública riojana piden recuperar la PAU este curso

  • La comunidad educativa regional cree que el anuncio de Rajoy es «un brindis al sol» que «no aporta nada nuevo» a lo previsto en la Lomce

«Vamos a abordar la suspensión de los efectos académicos de las evaluaciones de finales de la ESO y del Bachillerato hasta que concluyamos el pacto por la educación». Así, de un plumazo y en un puñado de segundos, Mariano Rajoy daba por zanjado (al menos de momento) uno de los puntos que más enciende a la comunidad educativa estatal: las famosas reválidas. Los efectos prácticos son nulos durante este año -la propia ley ya lo preveía así-, en el mejor de los casos tendrá consecuencias el próximo curso y eso si antes no se alcanza ese demandado pacto por la Educación.

Quizá por eso la comunidad educativa recibió el anuncio con un moderado (por no decir también nulo) entusiasmo. «Brindis al sol», «papel mojado», «ineficaz» o «insuficiente» son algunos de los calificativos con los que representantes de padres, profesores y alumnos recibieron las declaraciones de Rajoy.

Empezando por los afectados en primera persona, por los alumnos, Álvaro Villar, presidente de Alternativa Universitaria, es puro escepticismo. «También prometió que iba a bajar el IVA y al final lo subió», dice en tono crítico antes de abordar la cuestión: «Entendemos que queda la reválida sin efecto hasta que haya un pacto educativo. Se queda todo en el limbo. Es una promesa que hasta que no se materialice de alguna manera será una más de otras tantas». Además recuerda que novedad, lo que es novedad, no hay: «Ya de por sí este año era una prueba piloto que no tenía efectos académicos», explica antes de demandar una vuelta «al sistema de la PAU. Funcionaba y que ahora se cambia para que menos gente acceda a la universidad».

En esa línea se mueve la Federación de Asociaciones de Madres y Padres de Alumnos de Centros Públicos de La Rioja (FAPA-Rioja). Su presidente, Eduardo Rojas, traslada al ámbito local la opinión de CEAPA, entidad en la que se integran. «Esto no es moverse de donde ya estaba. Es un ejemplo de inmovilismo. Se van a seguir realizando las pruebas y nosotros no queremos que se realicen».

Desde la Confederación Católica Riojana de Padres de Familia y Padres de Alumnos (CONCAPA-Rioja) aplauden que las reválidas se colasen en el debate de investidura. Carlos Torres, su presidente, dice que «era de esperar que la revisión de la Lomce y por ende las evaluaciones finales fuera uno de los primeros temas en el que los diferentes partidos se tendrían que sentar para alcanzar acuerdos» por lo que confía que sean capaces de «alcanzar el esperado pacto por la Educación, alejado de intereses políticos y que ponga como foco la calidad de la educación».

El tono crítico de las valoraciones también se mantiene entre las organizaciones sociales. José Manuel Reinares (ANPE-Rioja) es el más claro. «Es un brindis al sol», dice antes de argumentar su conclusión: «Es ineficaz para este curso porque aunque no lo hubiera dicho, habría sido así. El propio calendario de aplicación de la Lomce dice en su disposición adicional quinta que no tendrían efectos académicos».

«Un punto de partida»

Más allá de esa crítica, Reinares confía en que el de la investidura sea sólo un primer paso. «Lo que valoramos es que pueda ser un punto de partida para reformar la Lomce en aquellos aspectos en los que no hay acuerdo, para un posible pacto educativo».

Desde UGT, Alicia Romero, la responsable del área educativa en La Rioja defiende que «no es un avance» ya que «no dice nada nuevo». «El anuncio de Rajoy no dice nada ya que las reválidas no iban a tener ningún efecto durante ese curso», reitera calcando un argumento compartido por todos los consultados. Más allá de esa valoración, Romero lanza un reto a Rajoy: «Si tiene la intención de cambiar y de modificar la norma, lo primero que tiene que hacer es retirar el Real Decreto de reválidas».

La solución, ante esa imprevisible derogación que plantea, sería regresar a la actual selectividad. «Habría que volver a la prueba de la PAU como estaba hasta ahora haciendo las oportunas adaptaciones al currículo actual. El tiempo corre y el profesorado no sabe con qué quedarse. Esto que ha dicho ahora es papel mojado». El argumento lo comparte gran parte de la comunidad educativa riojana.

Y desde CCOO se insiste en que las declaraciones «no son ni nuevas ni suficientes». Mikel Bujanda, responsable del área educativa, hace suyo el mensaje de la federación estatal de Educación y dice recibir «con escepticismo» la propuesta de Rajoy sobre unas reválidas que, apunta, son un «desatino pedagógico».

«El PP ha dado la espalda a la comunidad educativa en todo momento», dice al tiempo que defiende que un «acuerdo educativo debe partir de dos condiciones básicas: la reversión de los recortes y la derogación de las reválidas y de la Lomce. Cualquier otro escenario contará con la oposición rotunda del profesorado».