La Rioja

El mirlo blanco frente al cisne negro

Sara Lerena y Alfonso Medel.
Sara Lerena y Alfonso Medel.
  • El escritor Juan Manuel de Prada presenta su nueva novela en el Espacio Santos Ochoa de Logroño

El Espacio Santos Ochoa Logroño acogió ayer la presentación de la nueva novela de Juan Manuel de Prada, 'Mirlo banco, cisne negro' (Espasa, 2016). Y es que, desde que en 1995 ganara el Premio Café Bretón con la semblanza 'Armando Buscarini o el arte de pasar hambre', Prada siempre ha mantenido una estrecha vinculación con La Rioja. Incluso ha sido mantenedor de las fiestas en honor a la Virgen de la Vega de Haro. El acto fue presentado por Gema Ruiz de la Torre y por allí estuvieron presentes Verónica de Juan, Carmelo Bujanda y Fernando Nalda, representante de la editorial.

«Todo el mundo me pregunta si esta novela es autobiográfica. Es una novela confesional: aunque todo lo que cuento es ficticio, todo tiene una inspiración nacida de mi propia experiencia. El clima espiritual de la novela tiene un fondo vital muy fuerte. Es mi obra más sincera», reconoció Juan Manuel de Prada, quien describió que «como telón de fondo está el escenario literario actual». Prada también admitió que los dos protagonistas tienen rasgos reales: Alfonso Ballesteros, de él mismo (aunque algunos lectores encuentran concordancia, más allá de las iniciales, con su «ángel custodio» Armando Buscarini) y Octavio Saldaña, de Cela, Umbral...

El primero en llegar a la sala fue el perenne Luis Ruiz Dueñas, aunque con mucha antelación también llegaron al Espacio Santos Ochoa Ana González y Paco Pérez. De traje impecable, jersey con coderas y barba cuidada se presentó José María Maestre junto a María Rodríguez. Y con el último ejemplar de la revista 'Pronto' bajo el brazo asistió José Ignacio Calvo, quien se sentó cerca de Carmen Zárate y Luis María Osés. Fernando Bóbeda acudió en solitario, reconociendo ser un lector aficionado a Juan Manuel de Prada. También sola llegó Abelia Pérez, calagurritana de 75 años y residente en Logroño. De la aldea Posadas (Ezcaray) es Esther María Pérez Altuzarra, interesada en el acto de Prada, precisamente, por la posibilidad de que hablase del ezcarayense Buscarini. Ella saludó allí a Laura Arnedillo, quien acudió con Isabel Castellanos. También juntos llegaron la trabajadora de la Universidad de La Rioja Ana Riaguas y el profesor de Ingeniería Carlos Rodríguez.

El escritor Javier Casis, muchas veces nombrado por Juan Manuel de Prada en sus artículos, asistió y conversó con otro escritor logroñés, Emilio Martínez. Precisamente interesado por sus artículos acudió Ramón Alegre, vestido con un traje impecable. También estuvo Fede Pérez. La expresidenta del Ateneo Riojano, Rosa Herreros, apareció junto a Yolanda Pascual. Y Alfonso Medel, que llegó con Sara Lerena, encontró allí a su madre, Rosario Delgado.

Juan Manuel de Prada realizó una advertencia al público y, por tanto, lectores o potenciales lectores de 'Mirlo blanco, cisne negro': «Henry James nos enseñó que no hay que hacer caso al narrador porque no cuenta la verdad sino una versión». Y esta es, si no la verdad -pues podría resultar demasiado pretencioso, si no imposible-, una versión que sí pretende ser muy cercana a la realidad de la presentación de la obra de Prada sucedida ayer en Logroño.