La Rioja

Los transexuales podrán cambiar de sexo en Cataluña sin diagnóstico psiquiátrico

Un grupo de personas celebra en 2014 la Ley de Derechos de LGTB aprobada en el Palament. :: a. G. / efe
Un grupo de personas celebra en 2014 la Ley de Derechos de LGTB aprobada en el Palament. :: a. G. / efe
  • La Consejería de Salud defiende que no hay que considerar la transexualidad como una enfermedad

Desde la premisa de que la transexualidad no es una enfermedad, el Departamento de Salud catalán ha puesto en marcha un nuevo modelo de atención sanitario «pionero en Europa», según la Generalitat, que elimina el diagnóstico psiquiátrico para poder acceder a los tratamientos de cambio de sexo. «La atención sanitaria en la transición hacia la identidad sentida no podrá ser, en ningún caso, a partir de la acreditación de un diagnóstico clínico», anunció ayer la Consejería de Salud.

El consejero del ramo, Antoni Comín, destacó que el sistema público de salud es «para todos y todas, y por ser igualitario debe ser sensible a la diversidad desde la perspectiva de los derechos de las personas». «La transexualidad es una condición y no una enfermedad, como tampoco lo es la homosexualidad o la bisexualidad. Hemos despatologizado a las personas trans, y, desde el primer momento, serán tratadas en función de la identidad de género que sienten y se las denominará con el nombre que utilicen de forma habitual», afirmó.

Hasta ahora, para poder acceder al tratamiento hormonal y quirúrgico en Cataluña, las personas eran atendidas en la unidad de identidad de género del hospital Clínico de Barcelona, que realizaba un diagnóstico de disforia de género, un trastorno de identidad de las personas que estaban incómodas con el género con el que nacieron. A partir del nuevo protocolo, la persona que quiera someterse al tratamiento no tendrá necesidad de justificar la identidad de género, ni de comunicar sus preferencias sexuales, ni tendrá que acreditar un trastorno psiquiátrico.

Desde ahora, la atención médica se prestará a los interesados en los centros de asistencia primaria. El nuevo modelo incluye también la atención a la salud de menores transexuales con equipos multidisciplinares específicos.

La Generalitat cifra en casi un centenar, 93 en concreto, las personas que anualmente inician un proceso de cambio de sexo en el servicio catalán de salud.