La Rioja

Medio siglo de la Flagelación de Jesús

  • En tan simbólica salida la entidad cargó el paso del Misterio del Señor según el modo de la 'molía', un sistema que no se había empleado antes en el norte

  • La cofradía logroñesa celebró su 50 aniversario con una procesión extraordinaria

Precedido de un estruendo de tambores y del himno de España, el paso del Misterio del Señor inició ayer la andadura por las calles logroñesas en una salida extraordinaria con la que la Cofradía de la Flagelación de Jesús conmemoró el 50 aniversario de su fundación allá por 1966.

Decenas de personas se arremolinaron en los exteriores de la parroquia de Santa Teresita para acompañar al Señor de la Flagelación en una cita tan emotiva, pese a que el cielo lució un aspecto plomizo que amenazaba con descargar lluvia en cualquier momento.

Como reconocía el hermano mayor de la entidad, Rubén Meiro, haber llegado hasta aquí supone «un gran orgullo y una intensa emoción». Y es que «pese al mal momento que atraviesa la religión», con cada vez menos fieles, indicó que la Cofradía de la Flagelación de Jesús goza de «muy buena salud» con alrededor de 360 cofrades.

En una jornada tan simbólica, la entidad incorporó importantes novedades. Por primera vez el Señor de la Flagelación avanzó por la capital riojana portado según el modo de la 'molía', un sistema originario de Jerez de la Frontera (Cádiz) que hasta ahora nunca se había empleado ni en Logroño ni en otras ciudades del norte de España.

Meiro detalló que este modo resulta «menos nocivo» para la salud de los 35 portadores y portadoras que desde el interior lo cargaron, ya que el peso se distribuye por el centro de la espalda, en lugar de sólo sobre un hombro. «Esto permite que los hermanos resistan más», abundó.

Además, esta forma de trabajo posibilitó que se pudiera observar el Misterio del Señor perfectamente acompasado con el ritmo de los sones de su propia banda, que lo acompañaba desde la retaguardia

Con esta novedad, el paso de la Cofradía de la Flagelación constituirá uno de los pocos en el mundo que puede ser conducido tanto a 'molía', como a varal y costal.

Por otro lado, la entidad estrenó asimismo un llamador del paso y las nuevas andas talladas a mano en Sevilla por el artesano Gonzalo Merencio, de las que sobresalen sus preciosos respiraderos.

El itinerario previsto para esta procesión extraordinaria partía de la parroquia de Santa Teresita y discurría por las calles Somosierra, República Argentina, Gran Vía, Víctor Pradera, Capitán Gallarza, Portales, plaza del Mercado, la concatedral de la Redonda, Portales, Martínez Zaporta, Mayor y Travesía de Santiago hasta desembocar en la iglesia dedicada al apóstol.

Desde este templo estaba programado que comenzara a las 22.15 horas el camino de regreso, durante el que el monumento ya no iba a llevarse a 'molía', sino que podía ser cargado al hombro por todos los hermanos mayores de edad que lo desearan de las diferentes cofradías de Logroño. Para ello, le serían acoplados sus tradicionales varales.

También a modo de gesto se dejó que la salida de Santiago la realizasen los miembros de la Cofradía de Jesús Nazareno y Nuestra Señora de los Dolores, con la que está hermanada la de la Flagelación.

Homenaje

El hermano mayor de la Cofradía de la Flagelación de Jesús subrayó que el permitir a cofrades de otras entidades portar al paso constituía «una especie de homenaje a todas las cofradías de la ciudad de Logroño, al poder sentir a nuestro titular desde abajo».

El camino de retorno, con punto de inicio en la iglesia de Santiago, preveía recorrer las calles Travesía de Santiago, Mayor, Sagasta, Avenida de La Rioja, Gran Vía, San Antón, Pérez Galdós, Menéndez Pelayo y Somosierra hasta alcanzar de nuevo la parroquia de Santa Teresita.

La Cofradía de la Flagelación de Jesús echó a andar en 1966 con «la inquietud de sacar la Palabra a la calle y catequizar a la población de Logroño», remarcó Meiro. Para ahondar en ello, encargaron el paso en 1968 y conformaron una banda de tambores y trompetas en 1970. Y en ese afán de propagar la fe, pretenden continuar durante muchos años más.