La Rioja

El eccehomo de Ontario

La Virgen con la cabeza del Niño Jesús de Ontario 'restaurado'. :: r. C.
La Virgen con la cabeza del Niño Jesús de Ontario 'restaurado'. :: r. C.
  • La chapucera restauración de una estatua de la Virgen y el Niño recuerda lo ocurrido con la imagen del Cristo de Borja

La localidad zaragozana de Borja saltó al candelero después de que una de sus vecinas decidió restaurar a su gusto la pintura de un eccehomo. Aquel agosto de 2012, cuando se conoció el trabajo realizado por Cecilia Giménez, el pequeño municipio fue localizado en el mapa por los medios de comunicación de todo el mundo y su autora fue entrevistada en todas las cadenas de televisión. Ahora ha ocurrido algo parecido en la localidad canadiense de Sabury, en el estado de Ontario. Una estatua de la Virgen María lleva en su regazo a un Niño Jesús con la cabeza de lo que podría ser Maggie Simpson.

Los gamberros, con buena puntería, acabaron con la cabeza del Niño en la imagen, que está expuesta en el exterior de la iglesia católica de Sainte-Anne-Des-Pins. Los fieles que a diario asistían a misa contemplaban horrorizados al Hijo de Dios decapitado y reclamaban al párroco que retirase la imagen o que contratara a un artísta para restaurarla. Esto último no era fácil, dado que se trata de una escultura realizada sobre un bloque de piedra. Tras hacer recuento de los fondos y pedir la solidadidad a los parroquianos, al padre Gérard Lajeunesse no le salían las cuentas. Por más que ajustó el presupuesto, los escultores más económicos le pedían nada menos que 7.000 euros por esculpir una pequeña cabecita de Niño Jesús en piedra y aplicarla al conjunto con pegamento.

Según recoge el diario 'The Guardian', así pasaron las semanas, hasta que una artista local llamado Heather Wise, cansada de ver la frustración de sus convecinos católicos ante el desaguisado, se ofreció a recomponer la imagen. El único problema es que Wise nunca había tomado en su mano un martillo y un cincel para esculpir la piedra, tampoco una amoladora manual para tallar el material. Y ni corta ni perezosa tiró por el camino más sencillo: dotar al niño de una testa elaborada con arcilla.

No se sabe en qué estilo se inspiró la autora de la obra para elaborar la cabeza de Jesús. De hecho, hay opiniones para todos los gustos sobre el asunto. Sobre el rostro hablan que tiene una influencia picassiana o inspirada en un 'ninot' de las Fallas. Lo peor es lo ocurrido a la hora de colocar la corona al Hijo de Dios. Al ubicarla caida hacia atrás, la artista dotó a la testa de un cabello puntiagudo, casi al estilo punk setentero, pero que a lo que más recuerda es a la pelambrera de la hija mediana de los Simpson. Mención aparte merece el contraste del pulcro blanco de la escultura con el rojo de la arcilla. Algunos también han criticado que la artista no la haya disimulado con unos brochazos de esmalte sintético.

El caso es que los vecinos de la localidad de Ontario no deben preocuparse. En Borja también se echaron las manos a la cabeza en un primer momento, pero la restauración de su eccehomo les ha reportado algún que otro beneficio, además de la llegada de turistas interesados por la obra.