La Rioja

La actriz Emily Blunt, en una escena de 'La chica del tren'. :: R. C.
La actriz Emily Blunt, en una escena de 'La chica del tren'. :: R. C.

«La belleza de una artista es un valor que se pierde con el tiempo»

  • Interpreta a una alcohólica testigo de un asesinato en 'La chica del tren', su nueva película, que se estrena el viernes

  • Emily Blunt Actriz

Emily Blunt no deja de sorprender con su camaleónica capacidad para saltar de una comedia como 'Eternamente comprometidos' a una película independiente como 'Sunshine Cleaning' o un drama político como 'Sicario'. Afincada en Los Ángeles, la actriz, de 33 años, está casada con el actor John Krasinski y es madre de una niña de dos años. Esta semana se estrena en España su nueva película, 'La chica del tren', basada en el 'best seller' de Paula Hawkins.

¿Cómo se mete en la piel de un personaje tan fuerte y tan vulnerable al mismo tiempo?

Me encanta, es una mujer normal que se siente inferior, que busca protegerse desnudando sus emociones.

¿Qué le atrajo del personaje?

Rachel es una mujer alcohólica que cada día ve, desde el tren, a una pareja y se convierte en un testigo poco creíble de un asesinato. Nadie da crédito a su versión por su condición. Sin embargo, será capaz de descifrar lo que ha visto y lo que ha imaginado. Es fascinante.

¿Cómo fue el rodaje?

Fue muy intenso y complicado. No tengo nada de lo que quejarme. El director siempre colaboró con nosotros, nos guiaba, fue como trabajar en un mundo paralelo. Todos sabíamos la película que íbamos a hacer y ninguno se lo tomó demasiado a la ligera. Reconozco que fue intensa, difícil. Este es un personaje que no había interpretado antes, una experiencia que me ha enseñado muchísimo.

El libro tiene millones de admiradores. ¿Añade eso presión a la interpretación?

Me he guiado por el guión, pero qué duda cabe de que quiero ser fiel al personaje, a la concepción del escritor. Creo que es comparable a Bridget Jones. Recuerdo que todo el mundo tenía una opinión y una versión de ella, era muy británica, y el mundo se indignó cuando contrataron a Renee Zellwegger. Pero ella fue capaz de hacerse dueña del papel de Bridget Jones con una interpretación extraordinaria. Rachel es un personaje dudoso, con sobrepeso, deprimida y cuando me enseñaron fotos de la idea que tenían de ella, no se parecía en nada a mí. Pero todo es relativo, la imaginación juega un papel fundamental cuando lees un libro.

¿Cómo fue el trabajo con Justin Theroux, con quien tiene escenas muy complicadas?

Sensacional. Justin es muy amigo mío y fue surrealista tener que rodar determinadas escenas con él, pero sí fue genial.

Ha saltado de 'Sicario' a 'Blancanieves' y luego a 'La Chica del Tren'.

'Sicario' fue divertida, aunque el material fuera muy oscuro. Es un error pensar que una película oscura sea complicada de rodar. Me he encontrado en mi carrera con comedias que fueron verdaderas pesadillas y jamás me he sentido tan miserable como rodando alguna de ellas.

¿Cuál es la gran diferencia entre rodar una comedia y un drama?

Curiosamente, rodar comedia es un proceso intrincado. La gente se equivoca al pensar que es sencillo, porque el contenido no tiene nada que ver con la realización. Es mucho más complicado conseguir la risa, ya que, para lograrlo se necesita un ritmo perfecto, mientras que en el drama no necesitas tanto la ayuda de tus compañeros. Si el director se equivoca al editar una broma, la mata. Personalmente, considero la comedia como una ciencia.

¿Cree que los actores cómicos deben dejarse llevar por la improvisación?

La improvisación es un camino peligroso donde puedes dejar demasiado al azar y equivocarte. La improvisación no necesariamente se traduce como diversión. A veces, es un error convertir la comedia en un vehículo de indulgencia personal, y ese es un peligro que cometen muchos actores.

¿Qué prefiere, historias de fantasía o las basadas en la realidad?

Me gusta el escapismo y el espectáculo de narraciones como 'La chica del tren'. Siempre he sido una ávida lectora de libros. De niña me encantaba Cenicienta y ahora me inclino más por ver películas como 'Frozen' junto a mi hija.

La belleza juega un papel en la carrera de muchos actores...

La belleza de una artista es un valor que se pierde con el tiempo. Ese círculo vicioso te puede obsesionar y acabar contigo antes de empezar a tener una carrera de verdad. Como mujer, como ser humano, tengo días buenos y regulares. Reconozco que soy algo excéntrica, pero estoy segura de mí.