La Rioja

«Hay que ser Quijote para ser actor y en La Rioja, más aún»

Cipriano Lodosa, en 'La razón de la sinrazón'. :: promocional
Cipriano Lodosa, en 'La razón de la sinrazón'. :: promocional
  • El actor navarro-riojano interpreta al Quijote en 'La razón de la sinrazón', un monólogo que abre el Bretón al teatro local

  • Cipriano Lodosa Actor y director

«Si la humanidad no tuviera ese buen porcentaje de locos que la habitan, habría desaparecido hace tiempo». El gran Darío Fo hizo mutis ayer mismo y, como si un vínculo de fraternidad cómica les uniera, hoy Cipriano Lodosa (Lodosa, Navarra, 1963), actor medio riojano medio de todas partes, sube al escenario al loco más universal y necesario de todos. En la piel del Quijote e imbuido de su afán de libertad y de justicia -«porque nada ha cambiado en cuatrocientos años»-, estrena 'La razón de la sinrazón', un monólogo dirigido e interpretado por él mismo que abre a la producción escénica local (Sapo Producciones) las exigentes tablas del Teatro Bretón (a las 20.30 h.) y el Festival de Logroño.

¿Sus razones?

La necesidad de contar la verdad de lo que sucede. El Quijote habla de la verdad, una verdad que incluso él mismo tergiversa por su locura, pero que es necesario contar. Habla de la falta de libertad, de las injusticias, de la poesía, el amor, el desamor...

¿Cómo es el espectáculo?

Un monólogo en cinco capítulos: la salida del Quijote y su primera aventura, los consejos del alma, los consejos del cuerpo, Dulcinea y la muerte. Es un texto fascinante.

¿Es su reto más quijotesco?

Es una gran osadía, pero también sentía una enorme necesidad de hacerlo. Participé en el montaje original de los 'Entremeses' de La Abadía, hice un encuentro entre Cervantes y el Quijote con Manuel Galiana, dirigí otro espectáculo sobre la obra, he grabado una pieza de literatura sonora... El Quijote siempre me ha perseguido y llevo fraguando esto casi veinte años. Además ahora tengo la edad exacta del Quijote. Me identifico con él en muchas cosas.

Montarlo ahora, en el cuarto centenario de Cervantes, ¿es solo oportuno o es necesario?

Es necesario siempre. Es un personaje inabarcable, inmenso. Frente a él, el limitado siempre es el actor. La universalidad de un clásico así nos hace ver la mezquindad de los seres humanos, que no hemos cambiado nada en todo este tiempo. Al Quijote y la cultura los tenemos muy olvidados, pero son básicos.

¿El actor es un Quijote?

Para ser actor hay que ser Quijote, sí; por su imaginario que le lleva a ser lo que no es y por su afán en desfacer entuertos. Es un oficio disparatado y loco y el actor tiene que entrar en ese mundo para representar la esencia de lo que pasa en la vida.

¿Y en La Rioja?

Más todavía. Nos hemos equivocado de país y de provincia para dedicarnos a esta profesión. Nunca ha habido ni una subvención ni apoyo. ¿Realmente somos necesarios o nos consideran titiriteros en el peor sentido de la palabra?

¿Su inclusión en el Festival de Teatro significa que el Bretón se abre por fin a la producción local?

Ojalá. Muchos compañeros me han dicho que ya era hora. Yo entiendo el criterio de Jorge [Quirante, gerente del Bretón], pero ahora también se están haciendo aquí cosas con verdadera calidad que lo merecen.