La Rioja

JUSTICIA LITERARIA PARA MARÍA LEJÁRRAGA

El sábado pasado, día 8, tuve el privilegio de asistir a la segunda representación -de las 13 previstas hasta el 23 de octubre- de 'Las golondrinas' en el Teatro de la Zarzuela de Madrid, gracias a la generosa amistad de Mª Luz González Peña, directora del Centro de Documentación y Archivo de la SGAE y autora de un libro imprescindible: 'Música y músicos en la vida de María Lejárraga' (IER, 2009). Esta ópera de José María Usandizaga tiene su origen en 'Saltimbanquis', obra incluida en 'Teatro de ensueño' (1905), se estrenó como zarzuela en el teatro del Circo Price de Madrid, en 1914, y como ópera en el Liceo de Barcelona, en 1929.

Todo un evento artístico esta nueva producción de 'Las golondrinas', que abrió a lo grande la temporada del Teatro de la Zarzuela, ahora bajo la dirección de Daniel Bianco: ambiente y expectación de las grandes ocasiones; un montaje espectacular de Giancarlo del Monaco, con una sola sombra: hacer de Puck un maltratador desde el comienzo; una escenografía y un vestuario que recrean con acierto sorprendente el lenguaje visual del cine mudo; una dirección musical excelente de Óliver Díaz, al frente de la orquesta de la Comunidad de Madrid, titular del teatro; unos intérpretes magníficos, tanto en voz como en movimiento escénico. El dramatismo de esta trágica historia de amor y locura flota en el ambiente desde los primeros compases y va in crescendo hasta un final en el que el destino aúna amor y muerte en delirante síntesis. Hubo momentos magníficos, como el coro de la feria y de los niños del acto primero o el dúo entre Puck y Lina en el tercero; pero, muy especialmente, la pantomima del acto segundo ('Tragicomedia de los amores de la señora Colombina, del señor Polichinela y del señor Pierrot'), que recrea una historia de amor imposible como la de los protagonistas, Cecilia, Lina y Puck. Fue este el único trazo de color de la obra, brillante y desbordante de ritmo, que revela por otro lado el talento como productor de espectáculos novedosos y originales de Gregorio Martínez Sierra.

Con todo, para mí, el verdadero acontecimiento fue ver en carteles y programas el nombre de María Lejárraga: 'Las golondrinas', drama lírico en tres actos; música: José María Usandizaga; libreto: Gregorio Martínez Sierra y María de la O Lejárraga. Ya el año pasado, con motivo del centenario de su estreno, La Fura dels Baus realizó un montaje de 'El amor brujo' con el que se quiso homenajear y reivindicar la figura de María, como explicó reiteradamente su director, Carlus Padrissa. Se trata de un acto de estricta justicia literaria. Al fin, podemos ver el nombre de María Lejárraga en los anuncios de sus obras y, lo que es todavía más importante, su producción literaria y musical vuelve al primer plano de los escenarios españoles. El año próximo se celebrará el centenario de otro estreno histórico, el de la pantomima 'El corregidor y la molinera', que más tarde daría origen al ballet 'El sombrero de tres picos'. Es de esperar que podamos asistir a un nuevo acto de justicia literaria para María Lejárraga.

Hasta ahora, de estos acontecimientos artísticos han llegado a La Rioja solo los ecos. ¿Será mucho pedir que en un futuro próximo podamos disfrutarlos en nuestros escenarios? Ese querido Teatro Bretón, ese magnífico escenario del Riojafórum, ya que no pudieron acoger 'El amor brujo' de 2015, tal vez sí estén en disposición de intentarlo con esta espectacular producción de 'Las golondrinas'. Soñemos con que la justicia literaria para María Lejárraga se haga realidad también en su tierra riojana.