La Rioja

Las becas universitarias se han recortado un 26% durante la crisis

  • El coste medio por alumno de la Universidad de La Roja fue el más alto de España en el 2014, con 9.712 euros, según el informe de la Conferencia de Rectores

Las universidades españolas están entre las más caras de la Unión Europea (solo por detrás de Reino Unido, Irlanda y Holanda), pero las becas han sufrido un recorte de hasta el 26% en los años de la crisis. Los fondos destinados a ellas han pasado de 1.118 millones, en el curso 2010-2011, a 829 millones en el 2014-2015, según los datos de 'La universidad española en cifras', el documento elaborado por la Conferencia de Rectores (CRUE) que recoge la actividad de estos centros docentes.

En cuanto a la financiación media por becario (2.637 euros), se ha vuelto a niveles del curso 2006-2007, denuncian los responsables universitarios, «muy lejos de la cuantía de 3.256 euros por becario que se registraba en 2012-2013». Paradójicamente, el número de alumnos que reciben ayudas se ha elevado, con lo que la dotación media está siendo inferior «y los becarios se enfrentan a una mayor precariedad». Por comunidades autónomas, la bajada en la dotación en becas se produjo en mayor medida en las comunidades con menor renta: Andalucía (33%), Castilla-La Mancha (31%) y Extremadura (30%).

«Tenemos los precios públicos de los más elevados de Europa y un sistema de becas de los más débiles de la OCDE. Nada puede justificar los precios elevados y las becas insuficientes, que atentan contra la igualdad de oportunidades y generan exclusión social», denunció el presidente de la CRUE, Segundo Píriz.

El estudio, un voluminoso ejemplar de 114 páginas más los anexos, trata de poner luz sobre la universidad española, una institución siempre en el punto de mira del debate. Y así como reconocen que el precio de las tasas, las becas o la financiación continúan siendo sus puntos débiles, aspectos como la investigación o la demanda de enseñanzas universitarias ofrecen motivos para la esperanza.

En este asunto, por ejemplo, los rectores subrayan que el acceso a los estudios superiores en España «es equiparable, e incluso inferior» al del entorno. En los países de la OCDE, el 57% de los jóvenes estudia un grado y el 22,2% de ellos continúa su formación con un máster. En España, la tasa de acceso a los estudios de grado se sitúa en el 46,3%, y la del máster, en el 10,2%. Con estas cifras, la CRUE quiere desmontar el mito de que demasiados jóvenes van a la universidad. «No se puede decir que la población española esté sobrecualificada», asegura Juan Juliá, vicepresidente ejecutivo de la CRUE. «Estamos en niveles próximos a los parámetros de los países avanzados, incluso un poco por debajo», agrega.

El 85%, en la pública

En conjunto, la cifra de universitarios se ha estabilizado en los últimos años en 1,5 millones de estudiantes, de los que el 85% acude a universidades públicas. Universidades que, quieren resaltar sus responsables, no regalan la entrada a ella. «En las asignaturas de Ciencias de la Salud, la nota media de corte se sitúa en el 7,5 y 29 de las 60 universidades que participan en este estudio (en España hay 82 en total) tienen una nota media de acceso también de 7,5», asegura Juliá.

Tampoco sobran universidades en España, según el documento presentado ayer. «Tenemos una oferta universitaria completamente asimilable a la de otros países desarrollados, con universidades de un tamaño algo mayor que el habitual en los países anglosajones», afirman. Así, Estados Unidos tiene una universidad por cada 376.455 habitantes, mientras que en España hay un centro superior por cada 566.781.

Además, las universidades han podido corregir los problemas de eficiencia por la existencia de titulaciones con baja demanda por la plena adaptación al Espacio Europeo de Educación Superior (EEES). Las titulaciones con menos de 20 alumnos fueron en el curso 2014-15 el 11% del total de la oferta, aunque en 2008 eran el 20%.

Pero los problemas se acrecientan al hablar de financiación. El sistema universitario, explican desde la CRUE, se nutre de una elevada proporción de recursos públicos, divididos entre la financiación autonómica y la recaudación de las tasas universitarias. «El notable descenso de la financiación estructural que han experimentado las universidades públicas en 2014, en relación a 2010, es resultado de una caída de los presupuestos autónomicos por importe de 1.213 millones de euros, el 17,89% menos», destaca el texto de la CRUE.

También se ha producido un importante retroceso en el gasto total que los Gobiernos han dedicado a I+D, dejándolo en niveles de 2007, certifican los rectores..

Por otra parte, la Universidad de La Rioja es la que más invierte por estudiante, con 9.712 euros en el ejercicio 2014, que contrasta con la Universidad de Extremadura, en la que este concepto supone 5.197 euros por alumno.