La Rioja

Villoslada hace trato

Visitantes a la feria observan a un par de cabezas de bovino expuestas en el frontón. :: p.h.
Visitantes a la feria observan a un par de cabezas de bovino expuestas en el frontón. :: p.h.
  • La IX Feria de Ganado Selecto del Camero Nuevo se salda con buenas ventas, mejores precios y una gran afluencia de público

La pertinaz sequía que ha incrementado los costes de producción del sector estaba ayer en boca de todos los ganaderos congregados en la IX Feria de Ganado Selecto del Camero Nuevo celebrada en Villoslada, justo en el día en que sobre la localidad serrana cayeron las primeras gotas desde hacía bastante tiempo.

El cielo plomizo y la temperatura fresca no dejaron en casa a los muchos visitantes a esta cita, que ayer vivió una edición con gran afluencia de público y con buenas ventas. «Está algo más animada que otros años», constató el alcalde de Villoslada de Cameros, Julio Elías.

La feria, organizada por la Asociación Ganadera del Alto Iregua en colaboración con la Consejería de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente y el Ayuntamiento villosladense, reunió en el frontón 36 animales para su exposición y venta. En concreto, 34 eran sementales de bovino de las razas Limousin (21), Charolés (2) y Pirenaica (11); y dos caballos de la raza Burguete llegados desde Castilla y León, País Vasco, Navarra y La Rioja.

La directora general de Agricultura y Ganadería, María Jesús Miñana, visitó la cita y mostró su satisfacción «por la calidad de los ejemplares expuestos, así como por la venta de más de una quincena de sementales».

Y es que como detalló el ganadero y miembro de la organización de la feria, Óscar Rincón, el objetivo de la misma es «mejorar la genética de la cabaña riojana». «La mayoría tenemos cruces y por eso traemos animales puros para lograr mejores ventas con las crías», indicó.

Para mediodía, el frontón se había convertido en un hervidero de profesionales del sector y de curiosos. Mientras algunos cerraban tratos, otros conversaban con conocidos de otros pueblos del Camero Nuevo, del Viejo, de la zona del Najerilla e incluso con personas procedentes de los municipios vecinos de Soria. «Vengo todos los años a ver los animales y a estar con la gente porque siempre aprendes algo», afirmó Alfonso Martínez, de Laguna.

«Supone un punto de encuentro y conviene que la sierra esté viva», subrayó Ernesto Martínez, de Larriba. Aunque a él no le fue mal la mañana. «Este año se vende mejor y a mejor precio», confesó. Así, precisó que por un potro lechal se llegaba a pagar 72.000 euros más IVA, frente a los 55.000 más IVA de hace dos ejercicios. «Cada vez hay menos yeguas y eso tira de los precios hacia arriba», justificó. El bovino rondó los 2.500 euros por cabeza.

Para celebrar el buen desarrollo de la feria, muchos fueron luego a tomar algo por los bares, que acogieron un animado vermú.