La Rioja

Migraciones y responsabilidad ciudadana

Entre los graves problemas por los que hoy atraviesa España, Europa y todo el mundo, me atrevo a escribir unas líneas sobre uno gravísimo, el de las migraciones por las que unas veces aparece un niño muerto en la playa, otras africanos colgados de una valla queriendo pasar a España ante la mirada de unos golfistas u otras más mujeres y niños caídos al mar y tratando de salvarse a nado mientras guardias o voluntarios procuran salvarlos de una muerte segura. Tragedias, en suma, que vemos en la tele o leemos en los periódicos pero de las que, una vez pasada la pena inmediata, nos olvidamos o no podríamos vivir.

Pero también los vemos día a día en nuestras calles, trabajando, buscando trabajo, mendigando... Y nada menos que un purpurado osó decir que no todos ellos serán trigo limpio. ¡Qué poca empatía! ¡Qué poca caridad! Porque migraciones, siempre las ha habido y los españoles sabemos mucho de ello y en cualquiera de sus manifestaciones: refugiados, perseguidos, desplazados... y exiliados.

En Europa -que con este asunto puede consolidarse o, por el contrario, desaparecer- tenemos una enorme responsabilidad y en cada uno de sus estados también. Pero es importante que nos detengamos un momento y nos digamos: ¿he hecho o aportado algo yo? o ¿he hecho lo suficiente? En cualquier caso, seguro que cada uno de nosotros puede hacer algo más.