La Rioja

Delitos en prescripción

Igual que el niño protagonista de 'El traje nuevo del emperador' da voz a una certeza que era tabú para sus convecinos («el emperador está desnudo»), el fiscal jefe de La Rioja ha puesto, por primera vez, negro sobre blanco las verdades del barquero sobre las irregularidades urbanísticas que salpican no pocos municipios riojanos entre la pasividad, la anuencia o la tolerancia de algunas administraciones locales. En la última Memoria de la Fiscalía, Enrique Stern anota, literalmente, que «se han construido chalés en casas de aperos de labranza y se han admitido porque no había legislación; y ahora, cuando la hay, muchos casos han empezado a prescribir». Siendo irreprochables estas reflexiones y algunas otras que desliza el fiscal sobre la laxitud de algunas administraciones, no deja de sorprender que casos como los que se conocen desde hace ya décadas en Arnedo o Villamediana, por citar sólo los más significativos de la región, no hayan merecido en todo este tiempo la más mínima intervención del Ministerio Fiscal; una intervención que, seguramente, habría evitado que, como refleja la memoria, ahora se le pueda imputar a un ciudadano un delito urbanístico mientras construcciones que le rodean quedan impunes. En cualquier caso, bien hallado sea, aunque tardío, este interés.