La Rioja

La OMS pide subir los impuestos un 20% a los refrescos para frenar su consumo

Latas de refrescos azucarados en una nevera. :: Richard Thomas
Latas de refrescos azucarados en una nevera. :: Richard Thomas
  • Pese a los esfuerzos de la industria en culpar a las grasas, este edulcorante es el primer causante de la obesidad, la diabetes y los problemas cardíacos

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha pedido que los países aumenten por lo menos un 20% los impuestos sobre las bebidas azucaradas para desincentivar su consumo. Buscan, mediante estas políticas, disminuir la creciente incidencia mundial de obesidad, diabetes tipo 2 y todo tipo de problemas cardiovasculares.

«El consumo de azúcares añadidos es un factor importante del aumento global de la obesidad y la diabetes. Si se aumentan los impuestos sobre estos productos se podrán salvar vidas, reducir los costes sanitarios y aumentar los ingresos para revertirlos en los servicios de salud», señaló el director de prevención de las enfermedades no transmisibles de la OMS, Douglas Bettcher.

La petición de la OMS se sustenta en datos globales preocupantes. En los últimos 30 años la tasa de obesos se ha duplicado. En 2014, el 39% de los adultos del planeta ya vive con exceso de peso. Las enfermedades cardiovasculares aún son la principal causa de muerte y el consumo habitual de azúcar está directamente relacionado con este fenómeno.

«A escala nutricional, la gente no necesita azúcar. De hecho, la OMS aconseja que, en caso de consumir azúcares añadidos, su ingesta se mantenga muy baja», apostilló el director de Nutrición de la OMS, Francesco Branca. Su recomendación es consumir al día menos de 300 calorías de este condimento, el equivalente a lo que se puede encontrar en una lata de refresco. ¿Por qué ha empezado ahora la OMS una guerra contra el azúcar?

Durante décadas, las caries han sido el único problema de reputación del azúcar, pero cada vez más se trata a este condimento como el nuevo tabaco. Es innecesario, perjudicial en cantidades relativamente bajas y cuenta con una multimillonaria industria detrás que ha pagado fortunas para defender su imagen y sus resultados económicos.

Triglicéridos y colesterol

Aunque las primeras pruebas de la relación entre el azúcar y los problemas de salud aparecen en los años 50, la asociación estadounidense de productores sobornó a científicos para que minimizasen la amenaza que supone y, sobre todo, echasen la culpa a las grasas saturadas. A mediados de septiembre de 2016, una importante revista médica (JAMA) publicó documentos internos de la Fundación de Investigaciones sobre el Azúcar que confirmaban estas actuaciones irregulares. Anteayer, un artículo en la misma revista denunciaba que gigantes de los refrescos como Coca Cola y Pepsi dedican millones de euros al año a financiar a organizaciones sanitarias para evitar que estas promuevan políticas contra ellas. Políticas como los impuestos especiales que ahora pide la OMS.

El azúcar, incluso en cantidades moderadas, aumenta el riesgo de sufrir problemas de salud de todo tipo. Su alto contenido en calorías provoca sobrepeso y aumenta el riesgo de diabetes. Pero, además, durante su metabolización en el hígado, se crean pequeñas gotas de grasa denominadas triglicéridos que están asociadas a la aparición de enfermedades cardiovasculares y que provocan un descenso significativo del colesterol bueno.