La Rioja

José María Merino rescata a Oliva Sabuco

El escritor y académico y Premio Nacional de Literatura José María Merino, en su domicilio. :: A. pino / EFE
El escritor y académico y Premio Nacional de Literatura José María Merino, en su domicilio. :: A. pino / EFE
  • Reivindica en 'Musa Décima' a la brillante escritora que en el siglo XVI intuyó las claves del sistema nervioso

Madrid. Hace algo más de cuatro siglos, en la villa albaceteña de Alcaraz, una joven escribió un libro que pasmó al mundo. 'Nueva filosofía de la naturaleza del hombre' se tituló la obra que en 1587 firmó y publicó Oliva Sabuco (1562-1622). Tenía 25 años y el mismísimo Lope de Vega alabó su talento. La llamó 'Musa Décima', que es el título que José María Merino (La Coruña, 1941) ha elegido para la novela que publica en Alfaguara. Rescata y reivindica a la brillante y enigmática escritora arrumbada por la historia «que intuyó el funcionamiento de lo que hoy llamamos sistema nervioso» y a quien su padre trató de usurpar la identidad.

Remontándose al siglo XVI nos cuenta el escritor y académico (sillón m) algunas de las cosas que nos preocupan en el XXI, como el paro crónico de una generación muy preparada, la tramposa ingeniería financiera, la crisis del libro y la lectura, las relaciones efímeras, las suplantaciones, las traiciones y el latrocinio. «No es una novela histórica, a pesar de que encierre mucha historia y juega con la posibilidad de que Oliva conociera a Cervantes. Es una historia del siglo XXI», aclara su autor.

Además de la recuperación de Oliva Sabuco de Nantes Barrea -«una ilustrada que escribió un libro portentoso, que podríamos llamar hoy de medicina natural, en el que defiende el aire limpio, la comida sana y el ejercicio»-, reivindica Merino su fascinante e insólito legado y las anticipadoras teorías y reflexiones sobra la naturaleza humana en torno a las que construye su ficción metaliteraria.

Oliva será el catalizador que cambie las vidas del puñado de personas que se aproximan a su historia. «Rai, un joven abogado en paro que trata de abrirse paso en el mundo del cómic; su madre, Berta, enferma terminal de cáncer que trata de sobrevivir leyendo a Oliva; el marido de esta, Raimundo, que la abandonó por una mujer más joven y se aprovecha del legado de Oliva en sus clases de filosofía», enumera Merino. «Todos tienen una relación positiva o negativa con ella y el lector descubrirá cómo muchos de los problemas de hoy se daban ya en el siglo XVI», insiste Merino.

El padre del escritor guardaba el libro que disparó su interés por Oliva Sabuco. «Era el más antiguo de mi casa, una edición de 1728 por la que mi padre tenía un enorme aprecio», explica Merino. Descubrió luego que la joven escritora aparecía en la antología de personajes oscuros de la Biblioteca de Autores Españoles que se publicó en la República y su interés maduró cuando averiguó que, a principios del siglo XX, apareció un testamento del padre de Oliva en el que este se adjudicaba la autoría del libro y que la joven estuvo casi tres siglo borrada de la historia.

¿Cómo pudo en la sociedad del Siglo de Oro, que ignora a la mujer, brillar Oliva Sabuco? «En el siglo XVI en España había multitud de Academias y estoy seguro de que en Alcaraz, donde hubo un fantástico traductor de latín y un brillante arquitecto, había intelectuales que se reunían para charlar; seguro que Oliva desde chica estuvo cerca de ellos», dice Merino. Lope de Vega la leyó y en su 'Representación moral del viaje del alma' la llama 'Musa Décima'.