La Rioja

TORTURA NIQUELADA

Una de las escenas en la eterna espera en la oficina del paro. :: e.p.
Una de las escenas en la eterna espera en la oficina del paro. :: e.p.

En estos tiempos cada vez más políticamente correctos y, por lo tanto, aburridos, cada vez resulta más complicado reírse de nuestros defectos. Es decir, cada vez nos cuesta más mejorarlos. En la apertura de Cómicos 2016 de Alfaro, Clownic, la segunda compañía de los referentes del teatro gestual Tricicle, puso un espejo sobre nuestra realidad laboral, hizo reír de nuestros vicios y carencias y, a la par, dejó como poso la invitación final a reflexionar sobre el sentido del trabajo en la vida y sobre cómo lo afrontamos.

'Jobs' ha sido en las noches de este viernes y sábado la primera obra de la XVIII Muestra Nacional de Teatro Cómicos 2016. Y ha sido la primera función teatral en subir al escenario de la sala Florida -rebautizada tras conocerse antes como Matiné- tras las obras de remodelación de este espacio, el salón del instituto Gonzalo de Berceo, para convertirse en multiusos. Esa reforma durante año y medio ha conllevado a que la edición 2016 de Cómicos llegue en octubre. La del 2017 será en unos meses, en su fecha habitual, en febrero. Así lo anunciaron los integrantes del colectivo Cultural Quatre Cats, organizador de la Muestra, en el saludo al público al inicio de 'Jobs', compartido el viernes con la consejera de Desarrollo Económico e Innovación, Leonor González Menorca, y la alcaldesa alfareña, Yolanda Preciado.

A modo de documental, con una voz en 'off' en el relato, los tres Clownic llevaron a un viaje entre carcajadas por el mundo del trabajo y por parte de los 30.000 oficios conocidos. El punto de partida fue definitorio: la palabra 'trabajo' viene del latín 'tripalium', un instrumento de tortura para castigar esclavos o reos. Primera conclusión: «El hombre no está hecho para el trabajo».

En escena, pura escuela Tricicle, como buenos herederos, también en el juego con el público. Y algún guiño Pepe Villuela con escalera.

Llegando el documental a nuestros días, segunda realidad y conclusión: «La oficina del paro permanecerá abierta hasta su cierre». Para entonces, las carcajadas eran continuas, eco de un ritmo frenético entre dinámicas escena y escena sustentados los actores sobre una escenografía mínima con tres módulos. Y risas del público a pesar de asistir a realidades dolorosas de nuestros días: la eternidad en la oficina del paro, las infernales entrevistas de trabajo, la irresponsabilidad en la seguridad laboral, la larga espera a la jubilación... Y características tan nuestras como eso de que hay más que mandan que los que trabajan, la falta de rendimiento en el tajo para dejarnos llevar por el cachondeo, la no asunción de responsabilidades y pasar la llamada de uno a otro... Y personajes como el trepa, el pelota, el jefe despiadado... Parodia en toda su extensión. Larga ovación. Les quedó niquelada.