La Rioja

Teatro como aire a los pulmones

Nuria Mencía junto a Verónica Forqué en 'La respiración', de Alfredo Sanzol. :: javier naval
Nuria Mencía junto a Verónica Forqué en 'La respiración', de Alfredo Sanzol. :: javier naval
  • Nuria Mencía protagoniza junto a Verónica Forqué una comedia dramática de Alfredo Sanzol sobre amor, dolor y sanación

  • El Festival de Logroño echa a rodar con 'La respiración'

«El amor es solo aire y el aire solo se deja respirar». Nagore se separó hace un año y sigue cargando con una pena insufrible, pero ella quiere reconstruirse y cada matiz real o imaginario de ese proceso lo muestra en 'La respiración', la última comedia de Alfredo Sanzol -comedia dramática en realidad-. Escrita en proceso compartido con sus actores, producida también conjuntamente por Lazona y Teatro de La Abadía y estrenada allí en Madrid a comienzos de año, llega ahora al Bretón (a las 20.30 h.) para echar a rodar el 37º Festival de Teatro de Logroño de la mano de uno de los mejores dramaturgos españoles contemporáneos.

«'La respiración' -dice Sanzol- es un regalo para todos los que se la juegan. Para todos los que ganan. Para todos los que pierden. Para todos los que han conseguido empatar con la vida». El autor de 'En la luna' (ganadora de tres premios Max), 'Días estupendos', 'Aventura', 'Delicadas', 'La calma mágica' y la adaptación de 'Edipo rey' para Teatro de la Ciudad ofrece en esta ocasión su obra más romántica y autobriográfica.

'La respiración' cuenta en clave de comedia y emoción las alegrías y penas de una mujer separada en trance de recuperar su autoestima y de rehacer su vida, Nagore, interpretada por Nuria Mencía, que ya interpretó un personaje del mismo nombre en 'En la luna'. El reparto se completa con Pau Durà, Pietro Olivera, Martiño Rivas, Camila Viyuela y Verónica Forqué (sustituyendo a Gloria Muñoz), que interpreta a la madre, quien despierta la conciencia de Nagore con sus consejos.

«Le anima a que se adentre en otros mundos, que empiece a descubrir otras posibilidades para que no se quede aferrada al recuerdo. La memoria tiene que servir para crear algo nuevo, le dice, hay que vaciar el cuerpo y la mente como quien vacía un armario para que entren cosas nuevas. ¡Hay que respirar! Y eso se lo vuelven a enseñar un profesor de yoga, un fisioterapeuta, un entrenador personal. Todos ellos tejen una red de relaciones y fantasías en torno a Nagore que la ayudarán a encontrar un nuevo equilibrio».

Sanzol ha revelado que «esta obra romántica, dolorosa y balsámica» es «un exorcismo contra los fantasmas caníbales» de su propia separación de la actriz Lucía Quintana. La protagonista se llama Nagore porque ese era el nombre previsto por sus padres si él hubiera sido niña. Esa mujer de 43 años, que lleva un año de náufraga en su propia cama, es un alter ego del autor. «Estoy tan cansada -dice a través de ella- que estoy dispuesta a hacer cualquier cosa, incluso respirar».

Sanzol lloró y rió escribiendo esta obra y esperando que también en el público ejerza un efecto sanador. «El teatro es capaz de curar las heridas -sostiene-. 'La respiración' tiene algo de esa búsqueda del efecto curativo. Me gustaría que el público al salir de ver la función tuviera más confianza en sí mismo y en el que tiene al lado. Se habla de soledad, es verdad, pero también de la superación de las frustraciones y de esa propia soledad». Y como dice la canción final: «Las lágrimas del amor son de todas las lágrimas las más cálidas».