La Rioja

La universidad pública pierde 100.000 estudiantes en la etapa de recortes

  • CC OO defiende que el descenso de alumnos solo explica la caída en parte, como lo prueba que en la misma etapa las privadas ganasen matriculaciones

La universidad publica española ha perdido 101.429 alumnos en los últimos cuatro años. El punto de inflexión se produjo en 2012, cuando pasó de aumentar durante años un 2,5% de estudiantes por ejercicio a caer de golpe 27.000 matriculados, descenso que se ha mantenido e incluso agravado.

La explicación oficial, la que baraja el Ministerio de Educación, es que el notable descenso se debe a la caída continua del número de jóvenes de entre 18 y 24 años en España, pero CC OO ha elaborado un informe en el que defiende que esa es solo una parte de los motivos. El resto, cree, hay que buscarlo en el aumento de las tasas de matricula que el Gobierno permitió a las universidades públicas en 2012 y en la insuficiencia, desde el mismo año, de las becas y ayudas de estudio, que habrían impedido a muchas personas llegar o seguir en la universidad en una etapa de crisis económica.

El argumento de CC OO es triple. Indica que el descenso pronunciado de jóvenes ya se inició en 2008, con caídas de hasta el 3% anual, y, sin embargo, entre ese curso y 2012 las universidades públicas no dejaron de llenarse, con un incremento de 96.212 alumnos en el cuatrienio. Es decir, en el período previo a los recortes educativos hubo menos jóvenes y más matriculaciones.

En segundo lugar, el análisis admite que en los primeros dos años del último cuatrienio el efecto demográfico pudo tener algo más de peso, pero no así en los cursos que concluyeron en 2015 y 2016, cuando los centros públicos perdieron 56.000 alumnos con las caídas de población joven más suaves. La demografía no puede explicar por sí sola el retroceso -insisten en tercer lugar- porque al tiempo que los centros públicos se dejaban 100.000 alumnos las universidades privadas aumentaron sus matriculaciones en un 12,3% y 24.829 estudiantes.

CC OO ve en esta contradicción la prueba de que buena parte de la explicación de la merma de los centros públicos hay buscarla en la falta de recursos económicos para estudiar. Para ello recuerda la diferente extracción social de los alumnos de unos y otros centros, con datos de 2014. El 56% de los padres de alumnos que ingresan en las privadas son directores, gerentes, técnicos, profesionales o intelectuales, frente al 27% de la pública. En cambio, los hijos de trabajadores no cualificados o parados solo van a la privada en un 5%, mientras que en la pública representan el 19%.