La Rioja

El 'señor de los cuentos' abandona doce años de «barbecho»

  • «La literatura sin humor caduca», dice el onubense Hipólito G. Navarro, un maestro del relato corto que busca la excelencia en 'La vuelta al día'

Madrid. «El humor es el mejor conservante de la literatura». Lo dice Hipólito G. Navarro (Huelva, 1961), a quien le cuadra el título de 'señor de los cuentos'. Consagrado como uno de los mejores narradores españoles en la distancia corta, el humor es un ingrediente perenne en sus relatos. Tras 12 años «en barbecho», regresa con 'La vuelta al día' (Páginas de espuma), una treintena de narraciones con las que rinde otro homenaje -«el enésimo»- a su idolatrado Julio Cortázar.

Sabe Navarro que hay poquísimos lectores de cuentos, «acaso 3.000 en toda España» -dice-, pero muy fieles, «verdaderos cómplices». Y les agradece su fidelidad «con unos artefactos narrativos que han de funcionar a la perfección». «Cualquier creador tiene la obligación moral de la perfección. No puedes dar una línea por perdida, como el pintor no puede perder una pincelada ni el escultor un golpe de cincel», argumenta.

La responsabilidad de la excelencia le paralizó durante casi 12 años, después de que la crítica encumbrara sus otras colecciones de cuentos. «La responsabilidad me pudo, por no decir el miedo a defraudar, y si los cuentos están aquí es por la insistencia del editor y de los amigos. No quería publicarlos», confiesa.

Tras muchos libros preocupado por el «qué» su afán primordial es hoy el «cómo». «En el cuento todo está dicho. Los temas universales no varían: el amor, el odio, la muerte, el aburrimiento, la venganza, los celos... Se trata de contarlo de otra manera, de hacerlo distinto y atractivo para el lector, de cambiar el cómo y dar con tu singularidad», arguye.

«El humor nos salva de casi todo, y a mí, de todo. Es el conservante natural de la literatura; tanto que la que no lo tiene caduca», reitera Navarro, que también confía en la improvisación como una eficaz aliada.