La Rioja

Las infecciones respiratorias ya están aquí

  • Las hospitalizaciones por neumonía han aumentado el 20% en los últimos 10 años

Logroño. Llegado el otoño, comienzan los cambios de temperatura, nos pilla con menos ropa de la habitual, hace más frío y los virus y bacterias encuentran su oportunidad para salir de su letargo y hacerse más patentes y presentes entre nosotros. Causando los típicos resfriados, gripes y en algunos casos la temida 'pulmonía'. Recientemente hemos conocido por los medios informativos cómo una neumonía ponía fuera de juego a la candidata presidencial Hillary Clinton, y se cuestionaba su estado de salud.

Las infecciones pulmonares captan el interés del mundo por el potencial de producir epidemias. Pero incluso en ausencia de pandemia tienen un gran impacto sobre nuestra salud, ya que causan más enfermedad que cualquiera de las patologías más conocidas como el cáncer, infarto de miocardio, ictus o diabetes.

Las últimas estadísticas en nuestro país muestran que las hospitalizaciones por neumonía han aumentado un 20% en los últimos 10 años. La neumonía constituye el 60% de la causas de insuficiencia respiratoria aguda en pacientes hospitalizados. Recientes investigaciones revelan que los microbios que causan infecciones pulmonares se están haciendo cada vez más resistentes a los antibióticos que eran eficaces contra ellos.

La neumonía, quizás más conocida popularmente como 'pulmonía', consiste en una inflamación del pulmón, generalmente de una parte y en casos graves de todo un pulmón o de los dos. Puede ser causada por una gran variedad de gérmenes como bacterias, virus y hongos. El proceso de la respiración hace que los microbios aterricen en nuestros pulmones y se desencadene una lucha interna entre nuestras defensas (glóbulos blancos) y los invasores cuyo resultado es un proceso inflamatorio agudo que genera síntomas e insuficiencia respiratoria.

Varios estudios españoles estiman que su incidencia viene a representar entre 5 y 10 casos por 1.000 habitantes/año. En estos estudios se observa un predominio en ancianos, aunque la edad no es la única responsable, sino más bien el padecer alguna enfermedad debilitante de base (EPOC, asma bronquial, tabaquismo, inmunodepresión, diabetes, fallo renal o hepático crónicos, etc). Entre un 20 y 40% de los pacientes requieren tratamiento hospitalario. La mortalidad en los enfermos que no precisan hospitalización en muy baja y en el resto varía entre el 5 y 20% dependiendo de las circunstancias de los pacientes y microorganismos que la producen.

Microorganismos

En las neumonías adquiridas en la comunidad los microorganismos más frecuentes que las causan son el neumococo, el Mycoplasma pneumoniae y los virus. Éstas suelen cursar con buena evolución clínica y mejor pronóstico que las neumonías contraídas en el medio hospitalario por los pacientes que allí se encuentran ingresados o han sido sometidos a intervenciones quirúrgicas. En este caso los microorganismos que las ocasionan (estafilococos, pseudomonas, etc.) son distintos, más agresivos y pueden portar resistencias a los antibióticos habituales, cursando con más gravedad y riesgo vital.

Los síntomas y signos más típicos de neumonía son: fiebre, escalofríos, sudoración, tos productiva con expectoración amarilla o verde, dolor torácico, dificultad para respirar (disnea), malestar general, debilidad y pérdida de apetito.

Después de pasar una neumonía es bastante habitual no encontrarse bien del todo, con síntomas de debilidad, cansancio, ahogos con los esfuerzos y la tos que van cediendo con el tiempo.

Para confirmar el diagnóstico se debe realizar una radiografía de tórax, que revelará la zona y extensión de inflamación que hay en nuestros pulmones. En ocasiones pueden ser necesarias otras pruebas como el cultivo de esputo (para identificar los microorganismos que la causan), el escáner de tórax o la fibrobroncoscopia.