La Rioja

Cabrera presenta 'El desapercibido', una «prosa sin género»

Antonio Cabrera posa en el Café Bretón con su nuevo libro 'El desapercibido' y botellas de Olarra.
Antonio Cabrera posa en el Café Bretón con su nuevo libro 'El desapercibido' y botellas de Olarra. / Sonia Tercero
  • El escritor presenta en Logroño el libro del XXII Premio Literario Bodegas Olarra & Café Bretón

El escritor Antonio Cabrera presentó ayer en Logroño su nuevo libro, 'El desapercibido' (Pepitas de Calabaza, 2016). La obra resultó ganadora del XXII Premio Literario Bodegas Olarra & Café Bretón y se dio a conocer la edición en público en un acto en el que le acompañaron José Cortés, responsable de la cafetería; Maite Soria, en representación de Bodegas Olarra; y Javier Alonso, en representación del jurado del concurso. Antonio Cabrera ha recibido 6.000 euros como galardón, además de la publicación de la obra, que supone una de sus escasas incursiones en el género de la prosa. De hecho, Cabrera, gaditano de nacimiento pero afincado en Valencia y que trabaja como profesor de Filosofía en un instituto de Sagunto, obtuvo el XII Premio Internacional de Poesía Fundación Loewe y el Premio Nacional de la Crítica 2001 con el libro de poesía el 'En la estación perpetua' (2000) y el también prestigioso XXV Premio Ciudad de Melilla con 'Con el aire' (2004).

'El desapercibido' es presentado como «una miscelánea de fragmentos, aforismos, pequeños textos de observación y pensamientos, siempre con la naturaleza como personaje fundamental», aunque el propio autor defiende que «no es narrativa ni aforismos, estrictamente, más bien son textos más cercanos al género del microensayo, algo híbrido, como la poesía en prosa, al margen de otros fragmentos reflexivos en los que hay algo de pensamiento, de filosofía... y un microcuento». Para Cabrera, esta reunión de textos que se alejan de su habitual género literario, la poesía (este mismo año ha publicado en Tusquets el poemario 'Corteza de abedul'), no supone, sin embargo, una liberación «porque no me siento atado, esto enriquece mi mundo poético, por eso me atrevo a tratar temas más diversos que en mi poesía, porque hay un trato diferente del lenguaje». Ante lo cotidiano, Cabrera cambia el punto de vista y encuentra un nuevo ángulo desde el que pensar, desde el que indagar, en el que se reflexiona sobre la poesía, la Naturaleza, las aves e, incluso, «la mirada de Keith Richards». «Es prosa sin género, una mezcla», intenta aclarar Cabrera, quien defiende que le interesa «lo que nos rodea, lo inmediato, lo cercano y desatendido, el tiempo, pero también hay algún recuerdo, algo de autobiografía».