La Rioja

'Invencible'. Maribel Verdú en una imagen promocional de su último trabajo teatral. :: rubén vega
'Invencible'. Maribel Verdú en una imagen promocional de su último trabajo teatral. :: rubén vega

«En el escenario no soy distinta actriz que en el cine, siempre actúo desde la verdad»

  • La popular estrella de cine regresa al teatro con 'Invencible', una comedia satírica de Torben Betts coprotagonizada por Natalia Verbeke, Jorge Bosch y Jorge Calvo

  • Maribel Verdú Actriz

«El teatro es lo que más me gusta del mundo». Tras sus últimas películas, la actriz Maribel Verdú (Madrid, 1970) regresa a los escenarios con la versión española de un éxito en Londres, la comedia satírica del inglés Torben Betts 'Invencible'. Dirigida por el argentino Daniel Veronese y recién estrena en el Arriaga de Bilbao, llega a Logroño como segunda plaza de su gira inicial y dos funciones en el Bretón (hoy y mañana a las 20.30 h.). Natalia Verbeke, Jorge Castro y Jorge Bosch completan el reparto de esta sátira en torno a dos parejas de distinto estatus social y cultural a las que la crisis económica convierte en vecinas forzosas.

Aunque más popular por su extensa y brillante carrera cinematográfica ('27 horas', 'La estanquera de Vallecas', 'Amantes', 'Belle Époque', 'Y tu mamá también', 'El laberinto del fauno' y 'Siete mesas de billar francés' son solo algunas de sus más de sesenta películas), Maribel Verdú no olvida las tablas. Debutó en 1986 con el personaje de Julieta y desde entonces lo ha simultaneado con el cine. Tras un paréntesis, protagonizó 'Un dios salvaje', de Yasmina Reza, y 'Los hijos de Kennedy', de Robert Patrick, ambas representadas en el Bretón en el 2009 y el 2014 respectivamente. Ahora regresa, como siempre, invencible.

-En los últimos años la hemos visto en 'Un dios salvaje' y 'Los hijos de Kennedy'. ¿Busca autores de éxito internacional o es algo circunstancial?

-No. Procuro hacer teatro cada dos o tres años y me interesan las obras que tengan algo oportuno que decir en cada momento.

-¿Eso es un compromiso con el teatro o busca refugiarse en el escenario entre rodaje y rodaje?

-No utilizo el teatro ni para descansar de otra cosa ni para refugiarme de nada ni porque no tenga otra cosa que hacer. Yo empecé con catorce años en el cine y en el teatro a la vez y me apasiona. El teatro es lo que más me gusta del mundo. Soy muy feliz allá arriba. Pero el teatro exige dedicación total y yo nunca hago otra cosa cuando estoy en un proyecto teatral; prefiero dedicarme a ello enteramente.

-¿Es distinta actriz en un escenario que en un set de rodaje?

-No, siempre actúo desde la verdad.

-¿Cómo es 'Invencible'?

-La gente en el estreno nos ha dicho: ¡qué viaje! Todos coinciden en que es una montaña rusa de emociones: te mueres de la risa, pero también se te hiela la sangre. Es una crítica social muy ácida pero con mucho sentido del humor como vía de escape. El humor es clave en la vida.

-¿Qué tiene Torben Betts?

-Es un genio de autor; en los ensayos, Daniel Veronese no paraba de repetirlo. Este texto es capaz de llevarte de un lado a otro de una forma vertiginosa. A nosotros nos encantó la obra en Londres, pero él nos ha dicho de la nuestra que es incluso mejor.

-¡Ah, la ha visto!

-Claro y ha dicho que la versión [de Jordi Galcerán y el propio Veronese] traslada la acción a nuestra sociedad y que todos podemos vernos reflejados en algún momento en el papel de víctima o verdugo.

-¿Qué dirección le ha dado Veronese?

-Todo. Los actores no somos nadie sin un buen director; lo necesitamos para hacer algo sobresaliente. Trabajar con Veronese ha sido para mí uno de los viajes más placenteros de mi carrera. Es muy inteligente y tiene el talento de sacar cosas de ti que no sabías que tenías.

-'Invencible' tiene la crisis como telón de fondo. ¿Ha usted ha llegado a afectarle la crisis personal o profesionalmente?

-De un modo u otro, a todos nos ha afectado. En mi profesión ha sido principalmente por medio de un IVA cultural que ha resultado catastrófico, especialmente en el teatro, pero yo no he parado de trabajar en ningún momento. Soy una afortunada, lo reconozco, pero no vivo en una burbuja y veo cómo está la gente de mi profesión y la gente a mi alrededor. Y yo no me creo que estemos saliendo ya de esta situación.

-¿Se mete en política?

-Nada. Detesto la política. Lamentablemente, en este país no hay nadie más famoso que los políticos, que se dedican a mirarse el ombligo en lugar de preocuparse de solucionar los problemas reales de la gente. Los que no estén dispuestos a escuchar a la gente, simplemente deberían irse y dejar sitio.