La Rioja

NOS QUEDA ARNEDO

  • «Buenos carteles, buenas ganaderías, también las clásicas que han triunfado»

Hemos despedido la feria taurina matea con más pena que gloria, por el sabor amargo de la corrida de Fuente Ymbro, que muchos arnedanos vieron. Un servidor, que es optimista por naturaleza, no lo ha pasado tan mal; incluso debo confesar que he disfrutado casi todas las tardes porque los toros tienen eso, que siempre hay detalles en todos los festejos, hasta en los más 'aburridos', frase que se dice tantas veces en referencia a las corridas de toros. Creo que un servidor no ha dicho nunca que se haya aburrido en una corrida o novillada, puede resultar hasta curioso pero, como me fijo con interés en el toro y quiero analizar lo que hace el torero según la condición del toro en la plaza, siempre saco conclusiones, siempre suelo ver o sentir que todos los toros o novillos tienen su forma de embestir, su casta, guardada o manifestada, y hago cábalas, sobre lo que creo debería hacer el torero, cómo buscarle el sitio donde pueda embestir el burel. Y no me aburro.

Aquel que me lea sabe que voy a Arnedo, a su feria de novilladas, siempre con ilusión, siempre con ganas. Digo siempre cuando finaliza la feria matea: «Nos queda Arnedo», como broche de la temporada. Son muchos los años que voy a cubrir la feria arnedana, muchas han sido las tardes que hemos compartido mesa, mantel y charlas en el Virrey. En Arnedo, de siempre cuando las cosas no rodaban bien, que de todo ha habido, como es natural, nunca he faltado a su cita, en la coqueta e incómoda plaza desaparecida que tenía un sabor especial. He visto echarse a muchos aficionados al ruedo ante la pequeñez de algunas reses, cuando un bancario aficionado se quedó con la plaza y llevó, seguro que por ignorar los gustos toristas de los arnedanos, una novillada chica. La que se armó. Agapito era el alcalde de la ciudad del calzado, llamó a 'capítulo' a la prensa y aficionados en la tertulias del Virrey, y fuimos a ver la novillada del día siguiente los componentes de los 'cinco magníficos', apelativo (supongo que cariñoso) a los 'plumas' de prensa y radio, con linternas. Aquella novillada de Pepe Luis Vázquez (creo que era) tenía un trapío de corrida de toros, que es lo que gusta en Arnedo.

Los tiempos son difíciles por la 'guerra' que llevan los animalistas y antitaurinos, a los que hacen caso los políticos, no todos los partidos ni regiones. No lo entiendo, los toros no tienen signo político, ni lo han tenido nunca, aunque en el siglo XVIII hubo verdaderas broncas en las plazas con los isabelinos y absolutistas. Arnedo tiene un Ayuntamiento socialista en estos momentos. Me consta que son conscientes de la importancia que para Arnedo y su industria del calzado tiene la feria de las novilladas y la apoyan, como debe ser. Dos días faltan para que arranque la feria de novilladas más importantes de España, la del Zapato de Oro de Arnedo. Buenos carteles, buenas ganaderías, también las clásicas que han triunfado. Ojalá disfrutemos mucho en la plaza.