La Rioja

Cristina con su hija Elisa, que lució el traje en el concurso. :: i.á.
Cristina con su hija Elisa, que lució el traje en el concurso. :: i.á.

El París de los 50, en papel

  • Cristina García gana un concurso de vestidos de papel

Si complicado es crear un vestido con verduras, todavía puede serlo más cuando la única materia con la que se cuenta entre las manos es el papel. Pero a la calagurritana Cristina García, profesora en la Esdir y directora de la Pasarela 'Ciudad de la Verdura', no hay nada que se le ponga por delante. En los últimos años ha derrochado talento para demostrar que las verduras pueden dar pie a increíbles piezas en la pasarela. Ahora repite la historia, pero con vestidos de papel.

Cristina lo acaba de conseguir en la última edición del prestigioso Concurso Internacional de Vestidos de Papel de la localidad vizcaína de Güeñes. Allí, y por segundo año consecutivo, fue galardonada con el primer premio en corte y confección (dotado con 2.000 euros) de este original certamen. «En ningún momento me esperaba ganar porque había mucho nivel», dice esta diseñadora, a la que últimamente le llueven los reconocimiento. Y es que, el pasado mes de agosto fue nombrada 'Calagurritana de honor' del 2016 por el Ayuntamiento de su ciudad.

Un total de 39 diseñadores, algunos de ellos de países extranjeros como Londres o Bélgica, se dieron cita en el concurso de Güeñes. «Es un pueblo muy pequeño, que se ha dedicado siempre a la industria papelera», comenta Cristina García sobre esta localidad, enclavada en el valle de Salcedo.

250 piezas

El trabajo con el que el concursó estaba formado por 250 piezas. Todas ellas cosidas porque el «pegamento está prohibidísimo», precisa. Elaborado con papel de fibra e inspirado en la moda parisina de los años 50, el traje está compuesto por un vestido y una capelina. «El vestido lleva acrílicos y una especie de plumas que evocan a las grandes divas», describe. Su título: 'Libertines Birds'.

Confeccionarlo le llevó todo el verano: «No sé ni cuántas horas le habré dedicado», confiesa al recordar las dificultades que entraña trabajar con un material tan delicado como es el papel. «Hay que tener un cuidado extremo porque es muy complicado de manejar y si se te rompe una pieza tienes que volverla a hacer», explica.

La incipiente inclinación de Cristina por la moda en papel le viene, según revela, de un traje con periódicos que tuvo que elaborar para Diario LA RIOJA para promocionar el suplemento especial de Calahorra que se publica todos los domingos.