La Rioja

¿Cómo ha quedado nuestro pelo tras el verano?

El tipo de pelo depende de cada individuo, varía con la edad y está sujeto a cambios hormonales. :: fotolia
El tipo de pelo depende de cada individuo, varía con la edad y está sujeto a cambios hormonales. :: fotolia
  • Es habitual encontrarse con un pelo más frágil y quebradizo en otoño, por lo que es conveniente cuidarlo más y acudir al dermatólogo

¿Cómo ha quedado nuestro pelo después del verano? ¿Hay solución? En general, ha quedado algo dañado, porque en las vacaciones que es tiempo de descanso y de «olvidarnos de todo y de relajarnos» a veces, descuidamos los cuidados capilares e incluso «lo castigamos» más que el resto del año.

Una de las propiedades del pelo es su flexibilidad y su elasticidad puede disminuir, por ejemplo, con el aumento de la temperatura y la exposición solar, con la humedad (baños en piscinas o playas, donde además se suma la arena), con el empleo de cosméticos capilares inadecuados que, a veces, rompen los puentes de disulfuro... Por factores como los mencionados se daña la capa cuticular que es la cubierta protectora del cabello.

Además, la estructura de la cutícula queratinizada se puede disolver, desintegrar o agrietar dejando el pelo más fino y desprotegido. También contribuye otro problema, que es más frecuente en las mujeres: el deseo de tener el pelo más liso provoca el abuso de planchas, lo que ocasiona que el pelo se debilite y se rompa. Por lo tanto, vamos a encontrarnos con un pelo más frágil y quebradizo en otoño, que es tradicionalmente una época de caída del cabello, por lo que es conveniente cuidarlo más y acudir al dermatólogo. El tiempo de duración del tratamiento variará según el estado de la piel y de los cabellos, así como de la edad de la persona.

Los cabellos teñidos son los más damnificados en el verano porque sufren una doble agresión: la del medio ambiente y la de la química de los tintes, los reflejos, o incluso de la henna que reseca los cabellos. Por esta razón, exigen más cuidados.

Los cabellos encrespados, normalmente, ya poseen un aspecto reseco, que se acentúa durante el verano. Se deben cuidar más las personas de pelo fino y con antecedentes familiares de alopecia porque no todos tenemos el mismo tipo de pelo. Nuestro tipo de cabello viene determinado genéticamente.

Tipos de pelo

El cabello está constituido fundamentalmente por una proteína que se denomina queratina. Pero el cabello también contiene grasas, pigmento (melanina), oligoelementos y agua. Hay diferencias según las distintas razas. El tipo de pelo depende de cada individuo, varía con la edad y está sujeto a modificaciones en función de los cambios hormonales que se produzcan en el organismo. El pelo sufrirá a lo largo de la vida según nuestra alimentación, según cómo lo cuidemos, según nuestro estado de salud (una anemia, una infección le va a afectar,.), etc.

Incluso el ritmo de crecimiento es diferente en el hombre y en la mujer. Se calcula que en 10 días, el pelo del hombre crece 3,7 mm., mientras que en la mujer crece 3,4 mm.

El diámetro del pelo también varía a lo largo de la vida. En la infancia el pelo es fino, en la pubertad se engrosa y en la edad adulta va disminuyendo poco a poco su diámetro (miniaturización).

Como decía, ahora, en otoño, tras el verano, es un buen momento para cuidarse el cabello. Es un buen momento para acudir al dermatólogo si nota más caída de lo habitual. Hay que realizar una historia clínica, una exploración, unos análisis completos si procede, para hacer un diagnóstico capilar dermatológico correcto, ver la causa y el tipo de la alopecia y poner el tratamiento adecuado para la solución del problema. Se puede tratar de una alopecia estacional que se va a solucionar en unos meses, con la ayuda de su dermatólogo. O de otro tipo de alopecia que requerirá un tratamiento dermatológico más completo.

Forma parte de nuestra herencia como animales mamíferos que un día fuimos y que es un proceso normal de renovación del pelo, que vuelve a nacer transcurridos unos meses. Hay épocas del año en las que el pelo se 'recambia' más que en otras, en el caso de los humanos esta muda es progresiva.

De cada 100 pelos que tenemos, siempre hay un 12-15% en fase de recambio de manera que tardamos alrededor de cuatro años en renovar completamente la cabellera. Hay que estudiar a cada paciente. Cada persona es un caso diferente que necesita su terapia individual. Un mismo tratamiento, un mismo producto puede ser muy positivo en una persona y ser perjudicial en otra. Por eso, no se debe acudir a la automedicación o al consejo de un amigo, si de verdad se quiere afrontar el problema de la caída del pelo.