La Rioja

La serena calma de la madurez

El público se entregó desde el primer momento.
El público se entregó desde el primer momento.
  • Además de las canciones de su nuevo disco, 'Calma', y sus clásicos, interpretó canciones que han popularizado Jeanette, Miguel Bosé y Julio Iglesias

  • José Luis Perales ofrece un soberbio concierto convenciendo al público de Riojafórum

LOGROÑO. «A veces dicen: 'Este Perales es un poco triste...'. Lo que pasa es que cuando voy a escribir voy al campo en otoño, lloviendo, con la chimenea puesta, son días grises... Y las canciones salen melancólicas», confesó José Luis Perales durante su actuación del pasado sábado en el auditorio de Riojafórum.

Hubo unos 1.125 espectadores, cerca del lleno, con las inmediaciones imposibles para aparcar el vehículo, en buena parte también por los toros y los fuegos artificiales. El público recibió al cantante como a una estrella del rock, con una gran ovación y algunas personas, incluso, de pie. En la sexta fila se encontraba el presidente del Gobierno de La Rioja, José Ignacio Ceniceros.

El concierto arrancó con un solo de batería, y realmente el acompañamiento musical fue excelente, y joven, con un aire fresco y atractivo. La banda se exhibió al completo, con dos guitarras, bajo, teclados, saxo, batería y percusión. Hasta pandereta, cuando hizo falta. La primera canción fue 'Y me marché contigo', con una letra de rabiosa actualidad y gran verdad: «Dejé a los gobernantes desgobernando todo/y a los más generosos, amasando fortunas». El escenario fue algo espartano, pero no hizo falta más. Los músicos estuvieron en un principio tocando a oscuras, fueron sombras entre cortinas, dejando todo el protagonismo a José Luis Perales, a quien iluminaba un gran foco central, a veces de pie, a veces sentado en un taburete situado en el centro del escenario.

El repertorio continuó con 'Me llamas', una de sus canciones clásicas, y el público empezó a calentarse aún más: «¡Qué grande eres!», le gritaron; y una mujer no dejó de reclamarle que cantara 'Cuando vuelvas'. Después de felicitar las fiestas de San Mateo a los logroñeses presentes, festejo que, informó, también se celebra en su ciudad, Cuenca, Perales empezó a intercalar canciones de su nuevo disco, 'Calma', con algunos de sus temas más conocidos. La tercera y cuarta canción, 'En un banco de la calle' y 'Si pudiera', las interpretó sentado, más tranquilo, después de un inicio más nervioso. Pero, en líneas generales, el directo de Perales fue soberbio, ofreció un buen espectáculo en el que sobresalió su voz cercana, sus letras sencillas pero bonitas y, sobre todo, una familiaridad que conquistó a los presentes, si no venían ya convencidos de casa.

La mayoría del público era gente adulta que ha crecido paralelamente al músico y compositor. «Hay mucha soledad y mucha tensión», sentenció Perales antes de cantar 'Calma'. Después, volvió a insistir en que «el otoño siempre ha sido protagonista a la hora de sentarme a escribir una canción» para presentar el tema 'A más de mil kilómetros de ti'. Sus letras guardan algunos buenos tesoros, metáforas sobre la soledad como «el desierto blanco de mi cama». Mediado el concierto los músicos rodearon a Perales para ofrecer un ramillete de canciones que, aunque compuestas por él, realmente las habían hecho célebres otros cantantes, como el 'Porque te vas' de Jeanette, 'Creo en ti' de Miguel Bosé y 'América' de Julio Iglesias. Fue un interesante regalo descubrir cómo son esas canciones originales en boca de su creador. Perales convenció con una serena calma propia de la madurez artística.