La Rioja

«Bueno estuvo hasta el final al pie del cañón»

Gustavo Bueno Sánchez en su casa de Niembro (Asturias). :: JUAN LLACA
Gustavo Bueno Sánchez en su casa de Niembro (Asturias). :: JUAN LLACA
  • Gustavo Bueno Sánchez Presidente de la Fundación Gustavo Bueno

En la casa de Niembro, en Asturias, hay un montón de carpetas, bien ordenadas y llenas de papeles. El filósofo calceatense Gustavo Bueno, fallecido hace hoy seis semanas, pasó media vida entre ellos. Estos días es su hijo, Gustavo Bueno Sánchez, también filósofo y presidente de la Fundación Gustavo Bueno, quien revisa carpetas y papeles en la casa familiar. Hace un alto para hablar sobre su padre, sobre el filósofo, sobre su legado.

- ¿Qué supone la filosofía de Gustavo Bueno?

- Gustavo Bueno ha sido capaz de cristalizar un sistema filosófico conocido como materialismo filosófico, lo cual es algo raro en unos años en los cuales parece que la idea de sistema filosófico está desprestigiada. El materialismo filosófico existe ya al margen de su autor, hace cincuenta años que se ha ido publicando y hay muchos seguidores y análisis que permiten ver la complejidad y la solidez de ese sistema.

-¿Qué ocurre con un sistema cuando desaparece su creador?

- Ningún sistema filosófico es eterno. Sería ridículo pretender explicar qué es Internet desde las categorías de Kant o Hegel. Cuando el autor de un sistema desaparece, si el sistema está cristalizado, tiene que sufrir su propio desarrollo. En esta línea, nuestra función como Fundación es promover su conocimiento, pero el materialismo filosófico tiene vida propia al margen de Bueno y también de los herederos responsables de su legado.

- ¿Está garantizada la continuidad de la Fundación?

- Sí. Tenemos nuestro patrimonio, nuestros ingresos básicos y, entonces, lo que es el mantenimiento de la organización está asegurado. Otra cosa es que para determinados proyectos hay que buscar colaboración.

- El nombre de Gustavo Bueno y la polémica parecen un binomio inseparable. ¿Por qué?

- Eso es el resultado de no cortarte o de responder al margen de las conveniencias cuando te preguntan. Nunca buscó la polémica. Lo que tampoco hizo fue andarse con remilgos. Y, claro, tenía cierta autoridad para opinar con total independencia sobre cosas que muchas veces levantaban ampollas y que provocaban filias y fobias tremendas.

- Sobre filias y fobias: rojo, facha, ateo, católico... ¡Ni siquiera sus detractores se ponen de acuerdo a la hora de buscar una definición!

- Ya antes de que muriese Franco tenía enemistad desde posiciones clericales porque le veían como ateo, desde posiciones pro chinas porque le veían pro soviético, desde posiciones de la extrema derecha conservadora porque le veían comunista. Después, empieza a defender la idea de España y se dice que es algo de fachas... Cuando analizas, cada caso tiene su explicación coherente dentro del desbarajuste ideológico en el que nos encontramos.

- Al hablar de filosofía, el ajeno presupone un ámbito de reflexión y sosiego, pero está visto que puede ser un campo de batalla.

- Cuando una filosofía está viva y se enfrenta con la realidad, es normal que haya bien polémicas, bien ninguneo, que también se da en nuestro caso. Normalmente, los profesores de filosofía, hoy, no se dedican a hacer filosofía, hacen historia de la filosofía: uno es especialista en el joven Kant y con eso ya tiene resuelta su situación. Cuando el 11S, y esto es un ejemplo que puso Bueno, había quienes decían: «si tenemos en cuenta a Hegel, el 11S.» No, es que no tiene sentido utilizar las categorías de Hegel ni las de Marx para entender lo que ha supuesto el 11S en el mundo contemporáneo.

- Se han dicho muchas cosas de Gustavo Bueno y muchas contrastan con el hombre entrañable del que se habla en Santo Domingo.

- ¡Vamos a ver! Gustavo Bueno era una persona cercana, amable, atenta... Fue una persona con una vida tranquila, muy cuidadoso de sus hijos y de sus nietos, de su mujer... La imagen de personaje de carácter agrio es una extrapolación de intervenciones en conferencias, en televisión... Ahí no tenía concesiones a la hora de decir lo que pensaba.

- ¿Cómo fueron sus últimos años?

- Su jubilación coincidió con la puesta en marcha de la Fundación, que le sirvió de plataforma para mantener su actividad. El cambio cualitativo se produjo hace diez años cuando mi madre tuvo un ictus y Bueno le dedicó mucho tiempo. Hasta ese momento dedicaba horas y horas a trabajar. En estos diez años, no obstante, ha escrito libros importantes y prácticamente estuvo hasta al final al pie del cañón, hasta un mes o mes y medio antes de fallecer.

-¿Cuál era la relación de su padre con Santo Domingo?

- Mi abuelo mantuvo hasta el año 60 su actividad como médico allí y, desde entonces, la familia dejó de tener presencia continuada, pero mantuvo la visita por el verano. Ese vínculo se vio modificado cuando se pusieron en marcha los Cursos de Verano de Filosofía y este vínculo institucional se ha mantenido hasta la actualidad. El Ayuntamiento de Santo Domingo tiene ahora interés, y también la Fundación, que colabora en la puesta en marcha de una facultad de filosofía en León, México, en crear un instituto universitario y se va a procurar hacer con la Universidad de La Rioja.

- ¿Hay ya algo concreto?

- Sí. En este mes nos hemos comprometido con el equipo rectoral a tener una conversación y el ayuntamiento de Santo Domingo nos ha ofrecido la disponibilidad de instalaciones para poner en marcha el embrión del instituto universitario.

- ¿Cuáles serían sus grandes líneas?

- Los primeros proyectos en los que estamos pensando son un máster en comunicación desde una perspectiva filosófica, algo de filosofía de la música y, por supuesto, un máster de historia de la filosofía hispana. Estamos planteando un modelo de enseñanza semipresencial.

- Los cursos de verano, ¿quedarían integrados en este instituto?

- Sí, sí, claro. El curso de verano de Santo Domingo se ha convertido casi en un lugar de trabajo para el materialismo filosófico y, en principio, tiene vida asegurada porque hay un interés por parte de quienes lo hacemos y de quienes lo reciben.

- ¿Qué papel juega la casa familiar de Santo Domingo en los planes?

- La casa familiar, que ahora es propiedad de la Fundación, no es utilizable más que a una escala familiar hoy en día. Pero sí que tenemos planes de convertirla en un espacio museográfico y presentarla como la casa donde nació Bueno pero también como la casa donde hubo una actividad de médicos reivindicando la figura de mi bisabuelo y mi abuelo.

- Hace semanas se habló de la posibilidad de trasladar la biblioteca de Bueno a Santo Domingo.

- Eso ha sido una tormenta de verano. En Oviedo, la fundación tiene la cesión de un edificio de propiedad municipal. Cuando llegó el gobierno tripartito al ayuntamiento (Podemos, PSOE e IU), se decía que nos iban a quitar el edificio. Ya nos quitaron una subvención. Pero, en ese edificio, no está la biblioteca de Bueno, está en su casa de Niembro y en su casa de Oviedo y se va a mantener ahí. Porque, por ahora, no nos planteamos movernos de Oviedo.

- ¿Quedan cosas nuevas por aparecer de Gustavo Bueno?

- Cuestiones espectaculares inéditas no. Por suerte, todo lo que escribía lo íbamos publicando o lo iba hablando. Sí quedan textos con una circulación restringida o cosas que en forma de exposición oral...

- ¿Se acabará estudiando la obra de Gustavo Bueno en las escuelas?

- En manuales de filosofía de bachillerato y cosas así, ya figura, pero eso no es estudiarlo, es ser sepultado en una lista de nombres... En algunos campos, no ya de las escuelas, sino de disciplinas particulares, sí habrá cosas que no podrán ser ignoradas.

- ¿Cómo se enfrenta usted a la figura de su padre y a su legado?

- Con normalidad y sin aspavientos. Es normal que Bueno haya muerto y, a mí, por determinismo familiar, me ha tocado esto, como el hijo del panadero mantiene la panadería.