La Rioja

La dureza del espejo

Mucho público acudió ayer a la Casa de la Imagen. :: juan marín
Mucho público acudió ayer a la Casa de la Imagen. :: juan marín
  • La muestra, inaugurada ayer en la Casa de la Imagen, enfrenta en más de cien fotografías el Logroño del pasado y el del presente

  • La exposición 'Logroño Espejo' pone en tela de juicio la evolución urbanística de la ciudad

logroño. Una de las dicotomías del progreso atañe a si es imprescindible preservar a toda costa la tradición o si es mejor, en cambio, lanzarse al futuro sin mirar atrás. Como tantas otras cosas, la clave reside en un equilibrio racional. También en cuanto al patrimonio arquitectónico se refiere. Sobre esta materia profundiza la exposición 'Logroño Espejo', una muestra fotográfica que, enmarcada en el proyecto de fin del Curso Superior de Fotografía de la Casa de la Imagen, recorre algunos rincones emblemáticos de Logroño (y otras localidades riojanas, en un apéndice) con una curiosa peculiaridad: enfrenta el pasado de la ciudad con su presente. Esos saltos en el tiempo por el Logroño de antaño y el actual permiten realizar, inevitablemente, una comparación en la que, en muchos casos, sale perdiendo el momento presente. Apenas quedan parajes que resisten la mirada en el espejo de los años.

Sobre este extremo no alberga dudas el director del curso y de la Casa de la Imagen, Jesús Rodríguez Rocandio, que tacha algunas modificaciones urbanísticas que ha sufrido la capital riojana de «escalofriantes». Ejemplifica tan duro calificativo con la mutación vista en El Espolón, que pasó de ser «una típica y graciosa plaza de esquina a un mero patio», o con la tristemente «desaparecida fuente de la plaza del Mercado» o con la «ya olvidada plaza de toros de la Manzanera».

Hasta cincuenta y cuatro estampas dobles de Logroño pueden contemplarse en la exposición que se inauguró ayer con una fiesta en la que se disfrutó de la música en directo de Jam in the Farm, un grupo dedicado a la improvisación ecléctica, muy acorde con esa mezcla de antiguo y moderno de la muestra. La cita sirvió, además, para abrir el curso en el que Rocandio celebrará el trigésimo quinto aniversario de Cámara Oscura-Casa de la Imagen.

Los alumnos Sonia Bernatallada, Elena Fernández, Ignacio García-Lomas, Olivier Oberlin, Luis Eduardo Pérez y Juan Manuel Vázquez son los autores que se han encargado de 'revisitar' los lugares que en su día retrataron artistas de la fotografía como Ángel Bella, Esteban Chapresto, Ricardo Donézar, Francisco Garay, Víctor Lorza, Julián Loyola, Teo Martínez o Alberto Muro.

«Algunos rincones ha costado bastante localizarlos», explica Luis Eduardo Pérez, que especifica que 'Logroño Espejo' no nació con ningún espíritu crítico, al menos 'a priori'. «Sólo queríamos mostrar lo que hay, lo que queda», dice con una reveladora media sonrisa. Por su parte, Juan Manuel Vázquez, que ha centrado su trabajo en otras localidades riojanas en lugar de Logroño, destaca «esa 'entrañabilidad' que destilan las estampas antiguas, la ternura que despiertan muchos lugares que se han perdido». Así pues, con ese ánimo implícito de remover conciencias, la exposición se podrá visitar hasta el 20 de octubre, de lunes a viernes, de 18 a 20.30 horas.