La Rioja

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Dermatitis del ama/o de casa

  • Se trata de un proceso dermatológico que afecta a entre el 2 y el 7% de la población

logroño. La dermatitis es un proceso dermatológico mucho más frecuente de lo que la gente conoce. Afecta a un 2-7% de la población. Aunque es menor al gran número de personas que realizan actividades domésticas. Es la dermatitis o eczema que vemos con más frecuencia, antes en mujeres y ahora cada vez más en hombres, ya que cada vez son más los que realizan trabajos en casa.

Pero también afecta estas dermatitis o eczema de las manos a otros colectivos. Las ocupaciones asociadas mayoritariamente son amas de casa, albañiles, peluqueros, personal de la salud y trabajadores de la industria metalúrgica (trabajo manual en medio húmedo). En los niños aumenta con la edad y suele deberse al contacto con metales y derivados de mercuriales.

La piel de las manos con eczema suele estar enrojecida, áspera, seca, descamada y con tendencia a la formación de grietas. El paciente, frecuentemente mujer se queja de tirantez, sequedad, picor y dolor.

Normalmente son dermatitis de contacto de origen irritativo y que se inician por una sequedad de las manos, por eso es tan importante la hidratación de las manos y su protección. Pero este tipo de dermatitis o eczema también puede ser de origen alérgico de contacto.

La dermatitis de contacto irritativa es una reacción cutánea localizada, no inmunológica, secundaria a la exposición de la piel a sustancias irritantes. Las más frecuentes son los detergentes y el agua en el caso de la mujer y de los aceites y disolventes en el caso del hombre. Influye en su aparición la temperatura, humedad, oclusión, roce, traumas, higiene, etc.

La dermatitis de contacto alérgica se debe a una sensibilización previa frente a una sustancia. Requiere un intervalo de tiempo entre contacto y el desarrollo de las lesiones. Se puede extender a otras zonas y la alergia persiste durante años o de por vida.

Influyen también en este proceso dermatológico los antecedentes personales y familiares de atopia, piel seca, etc.

En el diagnóstico, como siempre en medicina, es fundamental la historia clínica, también la exploración y en un gran número de pacientes las pruebas alérgicas de contacto (epicutáneas).

Se debe realizar una historia clínica completa preguntando de forma exhaustiva por las sustancias con las que contacta, incidiendo muy especialmente en el mundo laboral y doméstico. En las dermatitis de las manos hemos de preguntar igualmente por el hábito de lavado, el contacto con los jabones y disolventes y con químicos con capacidad alergénica como las colas, las pinturas, el látex, los tintes, etc.

Si se sospecha que el origen sea por una alergia de contacto, se deben realizar las pruebas epicutáneas. Se realizan para detectar la alergia a sustancias que pueden entrar en contacto con la piel y ser la causa de la dermatitis que padece la persona que estamos estudiando. Son indoloras. Las sustancias sospechosas, adecuadamente preparadas se aplican sobre la piel del paciente, se cubren durante 48 horas, se dictan unas normas, no mojarse, no rascarse, etc., se levantan a los dos días y se realiza otra lectura a las 96 horas, y a veces otra más tardía. Se valora el resultado y se confirma el diagnóstico y la sustancia responsable.

Para el tratamiento de este proceso dermatológico es importante y primordial evitar el contacto con la sustancia o sustancias responsables de la dermatitis, seguir con minuciosidad y constancia el tratamiento prescrito por el dermatólogo y seguir las normas de prevención que aconseje el especialista como usar guantes de plástico o polietileno para evitar el contacto con sustancias agresivas. No use de goma. Es preferible utilizar guantes de algodón dentro de los de plástico. En caso de entrar agua debe quitárselo de inmediato. No use nunca guantes demasiado pequeños. Evite el agua muy caliente ya que la falta de transpiración irrita la piel.

No deje que su piel entre en contacto con disolventes y quitamanchas, como el alcohol, la gasolina, el tricloroetileno, la trementina y los diluyentes. Evite el contacto directo con ceras y productos para pulimentar o dar brillo a los metales, el calzado, el suelo, el coche, los muebles y las ventanas. No pele o exprima con las manos desnudas ajo, cebolla, naranjas, limones, pomelos, tomates o patatas recién cogidas. Ni limpie pescado u otros alimentos húmedos.