La Rioja

El rock vuelve al ruedo

Julio Castejón, líder de Asfalto, junto al cartel de Rocktiembre que se celebrará el próximo sábado en la plaza de Las Ventas. :: José Ramón Ladra
Julio Castejón, líder de Asfalto, junto al cartel de Rocktiembre que se celebrará el próximo sábado en la plaza de Las Ventas. :: José Ramón Ladra
  • Rocktiembre llega a Las Ventas 38 años después de su primera edición con seis horas de música que es «la banda sonora de una generación»

  • Asfalto, Barón Rojo, Burning, Coz, Ñu y Topo rememoran los años 70 en un concierto

¿Qué mejor que una plaza de toros para un concierto y más si es de rock español? Hace 38 años, el 22 de septiembre de 1978, la madrileña plaza de Vistalegre fue escenario de Rocktiembre, concierto que reunió a grupos como Cucharada, Leño, Topo, Coz, Mad y al músico Teddy Bautista. Eran los albores de la democracia, las letras de las canciones hablaban de conflictos sociales, cambio y libertad. El próximo fin de semana vuelve Rocktiembre, ahora en la Monumental de Las Ventas, con formaciones que son ya historia del rock nacional como Barón Rojo, Topo, Burning, Asfalto, Coz y Nu. Seis horas de espectáculo que a buen seguro reunirá a varias generaciones de roqueros.

Para Julio Castejón, alma de Asfalto, Rocktiembre «tiene una cosa muy buena y es que vuelve a poner nuestro nombre en los medios de comunicación». «Lo importante es que la gente sepa que no todo lo antiguo tiene necesariamente que ser viejo», explica, porque «estamos en este mundo y componemos canciones hoy con la perspectiva que te da la vida cuando tienes más de 60 años».

Por el albero de Las Ventas pasarán músicos que integraron un movimiento de bandas de rock en los años 70, en los últimos años de la dictadura y primeros de la democracia, cuando «las calles se inundaban de libertad. La gente podía tocar aquello que anhelaba tanto que era ser libres». «Era una música de la calle, hecha por gente en su mayoría de clase social baja, con temas que nacen en los barrio y hablan de cosas que realmente nos importaban», recuerda Castejón.

Aquellos grupos de rock, en su mayoría tirando a duro o heavy, tardaron muchos años en grabar su primer disco, incluso crearon sus sellos discográficos independientes, como fue el caso de 'Chapa', «pese a todo, tocábamos todas las semanas, lo que en el caso de Asfalto se tradujo en 137 conciertos en 1978, algo impensable hoy». De esta manera, este grupo que comenzó sus actuaciones en 1972 tardó seis años en publicar su primer LP.

El público que asistirá al concierto de Las Ventas no llevará 'litronas' de cerveza, como hace 38 años, sino 'minis', la seguridad prima en los tiempos actuales. Tampoco se verá mucha cazadora de cuero, todavía se prevén temperaturas elevadas en Madrid. En todo caso, no será un festival al uso de los que se celebran a lo largo y ancho de toda geografía española, «que se más parecen a un punto de encuentro para la gente». «En Las Ventas se verá que nosotros somos distintos, pero todos nos acogemos bajo un paraguas llamado rock y libertad», detalla Julio Castejón. Rocktiembre tiene «un punto de nostalgia innegable», dice el componente de Asfalto, dado que estos grupos de rock «están en la banda sonora de una gente muy concreta, de un tiempo y de una generación. Posiblemente la gente no vaya para encontrarse con nosotros, sino consigo misma, para decir: me siento alineado con esta gente».

Y es que el rock es ya «la música clásica de nuestro tiempo», afirma Castejón. «Es una música sincera, hecha sin voluntad de conseguir objetivos económicos. Sospecho mucho más del pop, 'estribillo a estribillo, corre corre que te pillo', que decía Manolo Tena», destaca el líder de Asfalto, a la vez que apunta que «en el rock no suele haber estribillos, hay talante, hay convicción. El rock está hecho con el alma y no a base de corta y pega».

Educar en las emociones

A Rocktiembre acudirán padres e hijos, miembros de distintas generaciones. Julio Castejón no ve muchas diferencias entre los jóvenes de 1978 y los actuales, pero culpa a los padres de hoy de que «no hemos sabido trasladar a las nuevas generaciones muchas de la cosas que sentíamos». «No hemos sido capaz de educar a la gente en la emoción. Si uno no se emociona por algo no disfruta la vida en todos los sentidos. La música es un vehículo para provocar la emoción. A los jóvenes habría que demostrarles que la música no es solo una imagen de una tía buenísima, la emoción está esa 'escalera para subir al cielo' de Led Zeppelin o en una canción de Serrat, cuando realmente la música sale del alma de un ser humano para invadir el alma de otro».

El sábado 17 de septiembre este músico que se califica de «artesano del rock» se subirá al escenario «y cuando lo hago todo me importa un carajo. Quiero ser feliz y no hay ejercicio más sincero que ese».

El resultado del concierto será plasmado en un disco con los mejores momentos de cada una de las bandas. No se podrá recoger todo, porque serán casi seis horas de rock, por lo que «ofreceremos pura antología» con los temas más conocidos, añade Castejón para explicar los 'bolos' actuales de su banda duran unas dos horas y media.