La Rioja

MALDITA CONTRA-PROGRAMACIÓN

Es usted melómano? ¿Le gusta seguir la escasa programación de música clásica en nuestra ciudad? Si ha contestado que sí, el pasado viernes habrá pasado un mal trago teniendo que elegir entre dos interesantes conciertos el mismo día y a la misma hora. Eso, en una ciudad como Logroño en la que pasan semanas y semanas sin un solo concierto que llevarse al oído, es un auténtico disparate.

Efectivamente el viernes 9 de septiembre coincidían en la cartelera el concierto de clausura de la 18 Semana de Música Antigua en Riojafórum (con la presencia de un espléndido violinista, Gordan Nikolic primer violín solista de la Orquesta Sinfónica de Londres, frente a la integral de las 3 sonatas y 3 partitas de Juan Sebastián Bach para violín solo, un maratón impresionante cima de la literatura violinística), y por otro lado, en el Teatro Bretón, el recital de una de las sopranos españolas más famosas, Ainhoa Arteta, con un programa íntegramente dedicado a Federico García Lorca en el ochenta aniversario de su muerte. ¿Creen ustedes que es normal que, con la poca música clásica que tenemos a lo largo del año, tengan que coincidir dos actos en el mismo día y, lo que es más grave en este caso, organizados por la misma institución municipal? ¡Penoso!

Pero eso no es nada, porque el próximo sábado 22 de octubre tendrá usted que elegir entre la famosa Orquesta de Cámara Virtuosos de Moscú con el gran Vladimir Spivakov en Riojaforum y la ópera 'La bohème' de Puccini en el Bretón. Dos grandes acontecimientos musicales dirigidos prácticamente al mismo público que evidentemente no se puede desdoblar. ¡Todo un despropósito que debe terminar!

Resulta doloroso además que en ambas coincidencias esté el Teatro Bretón, que fue un pionero en ofrecer programaciones musicales de categoría y que renunció hace años a programar música clásica, excepto la única ópera de cada temporada. Llevamos meses clamando un grupo de aficionados por que el Bretón incluya, por lo menos en la programación especial de su 25 aniversario, algún concierto significativo que recuerde al menos su pasado gloriosamente musical y aparece este concierto de la Arteta en colisión con otro acto musical importante.

No es por mirar atrás, pero ya son bastantes las ocasiones en que se han producido coincidencias como estas -algunas las he denunciado en estas páginas personalmente- y no me resisto a clamar lo que haga falta hasta que se consiga al menos una mínima coordinación que evite más disparates. No saben ustedes lo que me duele haberme perdido el recital de Ainhoa Arteta y lo que voy a sufrir perdiéndome el concierto de los Virtuosos de Moscú. ¡Porca miseria! Y que ustedes elijan bien.