La Rioja

La batería, un talón de Aquiles

  • La crisis de Samsung con la batería del Note 7 no es la primera vez que ocurre, Apple o Xiaomi también tuvieron problemas

Treinta y dos teléfonos quemados de dos millones y medio de unidades vendidas. Es lo más parecido a una aguja en un pajar. Lo minúsculo de la cifra no fue óbice ni obstáculo para que Samsung tomase el pasado 2 de septiembre una de las decisiones más salomónicas que se recuerdan en el mundo de la electrónica de consumo: suspender el lanzamiento de su teléfono estrella, el Note 7. Ello conllevaba un ingente ejercicio logístico para frenar las campañas en decenas de países y recuperar los terminales en circulación en aquellos lugares donde ya se había puesto en venta.

El inesperado 'talón de Aquiles' del Note 7 ha sido un lote de baterías defectuosas. El error hacía que el teléfono que tuviese una de estas piezas se sobrecargarse durante la carga. En algunas casos, el terminal se apaga fruto del calor y se reiniciaba automáticamente. En otros, este fallo hacía que se acabase produciendo un incendio en el interior del terminal que podía afectar a la carcasa, que podía sufrir daños severos, como se ha llegado a ver en imágenes que han circulado por internet. La compañía afirma que solo en 24 casos se ha podido achacar directamente la deflagración a las baterías de ion-litio, un modelo utilizado en la mayoría de casos. El comunicado oficial reconocía problemas en «las celdas de las baterías», que podrían tener ciertas impurezas en su diseño.

Pero, ¿cuál es el coste de una decisión de este tipo? Retirar todos los Note 7 -cerca de 2,5 millones- y habilitar un sistema para reemplazarlos, según cálculos de Bloomberg, podría suponer a la compañía coreana cerca de 1.000 millones de dólares. Esto vendría a ser el 5% de los ingresos que la factoría de Seúl tenia previsto para este ejercicio, uno 20.300 millones de dólares.

En el seno de la compañía, que siempre ha justificado su decisión basándose en la «seguridad de los usuarios», quitan hierro a los posibles consecuencias de este episodio. Los analistas coinciden en señalar que la reputación de la marca salga reforzada tras la campaña de reemplazo, a pesar de coincidir con el lanzamiento del nuevo teléfono estrella de su mayor rival, el iPhone 7. Y es que tras varios años de lucha, Samsung por fin había conseguido arrebatar a Apple el primer cajón del podio, gracias al S7, como mejor 'vendedor' de teléfonos de más de 400 euros. Aunque las fechas varían dependiendo el mercado, el 19 de septiembre es la fecha fijada en España y otros lugares para distribuir los nuevos Note. Desde que saltase el aviso, se han dado un par de alertas más, que la compañía investiga. Uno de ellos ha ocurrido en Florida, donde un todoterreno acabó calcinado después de un fuego originado mientras un Note 7 se cargaba.

Pero esta no es la primera vez que en el mercado tecnológico se asiste a este tipo de incidentes. En agosto del pasado año, un ciclista australiano sufrió quemaduras de segundo grado después de caerse y recibir un impacto en el muslo, zona donde guardaba su terminal.

En China, un joven grabó y difundió por Facebook un vídeo en el que se veía como su Xiaomi Mi4i se prendía mientras lo usaba conectado a lo corriente. Tiempo antes, una joven china resultó herida en un ojo tras explotar su iPhone 5. La víctima reconoció que el terminal, que se calentó tras una conversación de 40 minutos, había sufrido una caída previa y tenía la pantalla rota pero utilizaba el cargador original de Apple y no otro, algo que se suele argumentar para justificar estos episodios.

Los problemas de sobrecalentamiento también han generado enfrentamientos entre empresas. En noviembre del pasado año, un ingeniero de Google levantó la alarma sobre los cables de OnePlus para terminales con USB Tipo C. El aviso básicamente decía que estos cables tenían un problema de gestión de la energía que básicamente dañaba las baterías de los equipos a los que se conectaban e, incluso, provocar un cortocircuito. Aunque en principio negaron los problemas, en OnePlus acabaron rectificando y solucionando los problemas de sus cables.