La Rioja

Ana Belén corona 50 años de carrera con un Goya de Honor

Ana Belén, actriz y cantante que recibirá en enero de 2017 el homenaje de la Academia de Cine, en una imagen de 2014. :: VÍCTOR LERENA / EFE
Ana Belén, actriz y cantante que recibirá en enero de 2017 el homenaje de la Academia de Cine, en una imagen de 2014. :: VÍCTOR LERENA / EFE

«Era feliz pero tenía claro que quería darles a mis padres una vida mejor», recuerda Ana Belén en 'Queridos cómicos', aquel programa de Diego Galán que repasaba la carrera de nuestros actores más populares. Nacida en el madrileño barrio de Lavapiés hace 65 años, hija de un portero del Palace y de la portera de la finca donde vivía, Pilar Cuesta se presentó a infinidad de concursos radiofónicos infantiles con el sueño de emular a Rocío Durcal y Marisol. Se llamó fugazmente María José hasta ser Ana Belén y grabar sus primeras canciones a los 13 años, la misma edad en la que debutó en el cine en 'Zampo y yo'. El Goya de Honor recompensa a una actriz que, según la Academia, «es referente de muchas generaciones y sigue siendo rostro y voz imprescindible de nuestro cine».

En realidad, Ana Belén es mucho más que una actriz. Cantante, directora e icono de la España 'progre', la protagonista de 'La pasión turca' ha sido candidata al Goya en cinco ocasiones pero siempre se ha ido de vacío. El cine español no ha sabido muy bien qué hacer con ella en los últimos años y su último filme estrenado es de 2004, 'Cosas que hacen que la vida valga la pena'. Fernando Trueba la ha recuperado en 'La Reina de España', continuación de 'La niña de tus ojos', que se estrena el 25 de noviembre.

«Llegas a un momento de tu vida en el que tienes que tener muy claro dónde pones tus energías: no sé hacer como mucha otra gente, que se embarca en una película y en televisión al mismo tiempo. De hecho, el año pasado me coincidieron los ensayos de 'Medea', la promoción del disco con Víctor Manuel y la gira, así que casi me muero», contaba ayer la artista, que, reivindica la 'marca España' para el cine español. «Una industria que durante muchos años ha sido señalada como la de los señoritos subvencionados», lamentó ayer la veterana actriz.