La Rioja

«Cuando canto, tener en el pensamiento y en la boca a Lorca es una experiencia increíble»

«Cuando canto, tener en el pensamiento y en la boca a Lorca es una experiencia increíble»
  • El Teatro Bretón de Logroño ofrece hoy el recital 'La voz y el poeta' en homenaje a Federico García Lorca en el 80 aniversario de su muerte

  • Ainhoa Arteta Soprano

Este año se cumple el 80 aniversario de la muerte de Federico García Lorca, fusilado donde nació, en Granada. La soprano Ainhoa Arteta protagoniza un recital que le rinde homenaje: 'La voz y el poeta'. Junto al pianista Rubén Fernández Aguirre, Arteta actúa hoy, a partir de las 20.30 horas, en el Teatro Bretón de los Herreros de Logroño defendiendo que «lo mataron pero no murió». Ainhoa Arteta combina este espectáculo con su más conocida faceta como cantante de ópera; de hecho, el próximo mes de octubre actuará en Mallorca con la Orquesta Sinfónica de Baleares y con la Orquesta Sinfónica del Bolshoi.

-¿A la poesía de Lorca le sienta bien el género lírico?

-En más de veinte años de carrera lírica, aunque llevo más de veinticinco de trayectoria musical, creo que es uno de los recitales que más me entusiasma de los que hago, y tengo muchos en programa. Por diversas cuestiones este es de los que más satisfacciones me aporta, tanto musicales como emocionales porque me siento muy identificada con el poeta. Cuando canto, tener en el pensamiento y en la boca a Lorca es una experiencia increíble. Obviamente, a nivel musical está hecho con muchísimo cuidado y mimo gracias a dos años de investigación de mi pianista y mío. Las dos partes empiezan con poemas y composiciones musicales del propio Lorca, después se desarrolla en el tiempo gracias cómo lo han concebido otros músicos, cómo cobra un cariz diferente pero siempre con identidad. Es muy interesante ver cómo la poesía de Lorca no muere, nunca va a morir. Lo considero un recital tremendamente interesante.

-También ha defendido este recital como unificador de la cultura nacional. ¿Por qué lo cree así?

-Porque llega en un momento en el que nos hace mucha falta creernos la identidad que tenemos como cultura y como país. Alguien como Lorca consigue unificar esto porque este recital está musicado por compositores de distintas comunidades y es muy interesante: uno turolense, varios catalanes, otro madrileño... En muchos aspectos lo recomiendo no sólo al público entendido porque, aunque es complejo y purista, es accesible gracias a un vehículo común: nuestra lengua madre. Creo que entra muchísimo por la piel.

-¿Ha necesitado algún tipo de preparación vocal especial?

-No. Sinceramente, encuadra muy bien en mi vocalidad. También es cierto que, cuando se arma un recital, uno busca las piezas que encajan en su vocalidad, y en este caso la investigación antes de ponerlo en marcha ha sido muy importante. En este tipo de recitales es primordial estar cómodo con la vocalidad porque se desarrolla más el texto y eso favorece la credibilidad.

-¿Había cantado antes poesía?

-Siempre. El recital purista siempre es eso: poesía musicada, lo que también se llama 'Noche de leaders'. Aquí tenemos la canción española con compositores como Granados, Falla, Turina... con un extensísimo repertorio al que yo he dedicado veinte años, pero también he hecho 'chanson' y, en lo que se refiere a Alemania, Schubert, Schumann... Todo es poesía cantada.

-Continúa combinando este espectáculo con las funciones de ópera. ¿Le resulta complicado o es una especie de liberación?

-Llevo ya muchos año y me he ejercitado en ello pero, para mí, ambas cosas se complementan. Tanto la ópera para el 'leader' como el 'leader' para la ópera me ayuda. Es más, me atrevería a decir que el mundo del 'leader' me ha ayudado más en la ópera que al revés. ¿Por qué? Porque el recital es salir solo con un piano y hay que explicar muchas historias en una sola noche, mientras que en la ópera estás dentro de una historia y hay muchos elementos con los que te puedes ayudar e, incluso, esconder. En el recital, en cambio, no hay escondrijo posible.

-Pero cambia mucho presentarse sola en el escenario junto a un piano que sumergida en una ópera, ¿no?

-Por eso para mí el recital es un complemento ideal para la ópera, incluso me prepara para enfrentarme a una ópera porque tiene una complejidad vocal distinta, más grandilocuente, pero a nivel de actuación tienes más recursos si has hecho recitales.

«Algo íntimo»

-El recital cuenta con escenografía, dos actos... y se va a representar hoy en un teatro ¿Cuenta con teatralidad o dramaturgia?

-Sí. En realidad, porque es un recital muy trabajado y, en ese sentido, tuvimos la suerte de poder contar con un pintor [Jorge Cardarelli] que se sumó al proyecto e ideó dos cuadros, dos imágenes que plasman, para él, el Lorca blanco y el Lorca rojo.

-Y en algunas funciones ha llegado a cantar entre el público. ¿Volverá a hacerlo hoy, en Logroño?

-No lo sé. Depende... Soy una persona de escena y a veces se da la ocasión y no me cuesta nada. Y, además, me gusta. El recital es algo tan íntimo entre el público y yo que, de alguna manera, terminas queriendo que este forme todavía más parte del espectáculo. Es una conversación de tú a tú, por lo que el público es esencial, indispensable. Y en el recital alcanzas a verlo, a sentirlo, estás más cerca, mientras que en la ópera estás más distanciado, hay una orquesta y un foso entre medio.

-El recital es un homenaje a Lorca en el 80 aniversario de su muerte y usted ha afirmado que «lo mataron pero no murió».

-Personajes así, gracias a Dios, nunca mueren sino que transcurren por el tiempo porque han dejado una impronta muy importante. No ha muerto Lorca ni Beethoven ni Mozart ni Picasso, son tan universales que no morirán nunca gracia a sus obras. En el caso de Lorca, además de que lo mataran, encima murió joven, pero tuvimos la suerte de tenerlo. Podemos decir que es un artista español. Tenemos una suerte inmensa por tener una cantidad y calidad de artistas a lo largo del tiempo... Aunque últimamente esto se ve azotado por la desgana y la desidia, valorándolo poco. Deberíamos ser más orgullosos de lo que somos.