La Rioja

«Churchill sobornó al entorno de Franco»

  • Ángel Viñas constata la la conexión de Londres con el banquero Juan March en busca de la neutralidad franquista

Ángel Viñas (Madrid, 1941) sigue derribando mitos. El historiador, que ya demostró cómo Franco se enriqueció tras la guerra, constata ahora con papeles que muchos de sus generales, familiares y allegados hicieron lo propio «engrasados» por la «lluvia de millones» que llegó desde el Reino Unido y a través del inefable banquero mallorquín Juan March. La extraña pareja que conformaron March y el primer ministro británico Winston Churchill permitió «comprar voluntades» de destacados generales españoles y apaciguar el afán franquista de sumarse al Eje. Lo demuestra Viñas en primicia y con documentos en 'Sobornos' (Crítica), profusa continuación de 'La otra cara del Caudillo'.

«Está escrito desde una clara voluntad desmitificadora», admite Viñas, que derriba la leyenda de la «hábil prudencia» de Franco que había acuñado el propio Caudillo. «SEJE, Su Excelencia el Jefe del Estado, la construyó para presentarse como el único estadista que dijo no al amo de Europa, a Hitler, cuando no es así», explica Viñas. Contra lo que sostiene la mitología del régimen, «Franco sí quiso entrar en la II Guerra Mundial, con condiciones que Hitler no garantizó», así que la diplomacia británica «construyó un escudo protector para evitar que Franco se desviara hacia el Eje». Desembolsaron ingentes cantidades de dinero -«inconmensurables», dice Viñas- para lograr la forzada e impostada neutralidad franquista.

Franco y su cuñado, Ramón Serrano Suñer, eran los objetivos a neutralizar en una operación «supersecreta» y de la que no hubo constancia documental hasta 2013, cuando el azar y la pericia permitieron a Viñas acceder a «un diamante en bruto», los documentos desclasificados en los Archivos Nacionales de Kew, en Londres.

«La 'operación sobornos' fue un éxito rotundo y total», resume Viñas, que detalla sus mutaciones, el cruce de mensajes diplomáticos y militares y el ir y venir de espías británicos y conspiradores en el Madrid de los cuarenta. «Churchill autorizó directamente la operación; calla en sus memorias, pero la amparó, bendijo y protegió», remacha Viñas. «March la orquestó», hizo contactos y sugerencias y facilitó «no sabemos bien cómo» que los fondos llegaran a figuras clave del entorno de dictador.

«Hablamos de casi siete millones de libras de la época», cifra que, según los cálculos de Viñas, «podría estar hoy en el entorno de los 250 millones de libras o más de 350 millones de euros». Pero quizá sea solo la punta del iceberg, ya que Viñas habla de los fondos que ha referenciado y hay cálculos que elevan la equivalencia a casi 900 millones de libras. «Es imposible averiguar la cantidad real», asume.

Sostiene el historiador que «la participación de España en la guerra nunca fue vital para Hitler, cuyo objetivo era la Unión Soviética», que «el III Reich trató a España con desidia» y que «impedir la intervención española sí era crucial para los británicos». De ahí que recurrieran al soborno y a Juan March, figura clave «que distribuyó las dádivas con gran creatividad». La inmensa fortuna del banquero jugó ya un papel crucial para propiciar la victoria franquista en la Guerra Civil.

«March no fue el brazo ejecutor de la corrupción franquista, pero tenía línea directa con sus generales y con su entorno», afirma Viñas. «March no podía comprar a Franco, pero sí tenía acceso a su hermano Nicolás», acota. Y es que «el hermanito» del dictador es, según Viñas, «el principal beneficiario de los sobornos británicos» junto a generales como Varela, Aranda, Kindelán, Orgaz o Galarza, a quienes se llegaba a través del «monárquico» March. En un segundo escalón estaban Queipo de Llano, Moreno, Alonso, Solchaga, Muñoz Grandes o Asensio Cabanillas.

«Londres se habría cargado a Franco sin miramientos si se hubiera extralimitado», asegura Viñas. Desvela además los planes británicos ante una eventual entrada de España en la II Guerra Mundial «bien porque Franco quisiera, bien porque los alemanes invadieran España».